RELATOS DE FICCION DE TERROR EN LA CASA DE KRUELA
Víctor Ramírez Santamaría
7 fires from hell (Ouija: juego del infierno)
Támesis (ahora Oxford) Inglaterra. 1708

Sir Francis Dashwood, hombre de herencia asegurada, sin nada que hacer en el mundo, aburrido de su misógina sociedad de Medmenham, cerca de Henley, decide marcharse y convocar a un grupo de personas, que al igual que él, sienten cierta fascinación por el ocultismo.

Así pues logra convocar a cinco personas, en una sesión nocturna, en su casa de campo de Támesis. Tres mujeres y dos hombres, más él. Entre ellos se encuentra William Fuld, quien presumido, les enseña un misterioso juego de mesa, que le habían regalado, llamado Ouija. Los acompañantes se sorprendieron al escuchar las instrucciones del juego, a Sir Francis, le fascinó tanto el juego que pidió ser el primero en experimentar aquella tabla de madera.

Comenzaron hacer preguntas típicas como: ¿Qué seré en el futuro? ¿en qué año moriré? ¿quién eres? Entre otras más.

- ¿Algo malo ocurrirá en el futuro? – pregunta Francis
SI – Se mueve el cursor

- ¿Guerra?
NO

- Tal vez... ¿Pestes?
NO

- ¿Invasión?
SI

- ¿De la armada Alemana?
NO

- Si no son los Nazis ¿entonces de quien?
Y, O

- ¿Tú?  pero si aún no nos has dicho quien eres
P ,E ,S ,A ,D ,I ,L ,L ,A ,D ,E ,V ,O ,S ,O ,T ,R ,O ,S

- Dinos quién eres – dice nervioso
E, L, A ,R ,C ,Á ,N ,G ,E ,L ,O ,S ,C ,U ,R ,O

- ¡¡¡Oh dios mío!!!...es, ¡¡¡es el Diablo!!! – se dan cuenta de la magnitud del juego, mientras se miran unos a los otros.
A ,S ,I ,E ,S ,U ,D ,S ,M ,O ,R ,I ,R ,E ,I ,S

- ¿Vendrás a la tierra? – pregunta un poco más calmado
3 ,0 ,0 ,A ,Ñ ,O ,S ,T ,A , R , D ,E
 

Es entonces cuando una inmensa luz resplandeciente, surgió del interior de la Ouija y cubrió a los seis espectadores. Entre gritos y movimientos salvajes, la luz fue reduciendo, tan sólo para dejar ver la masacre que se había producido. Las doce personas habían sido asesinadas de una manera salvaje y nunca pudieron informar lo que “quizás” ocurriría en un futuro no muy lejano.

La Ouija quedó, ahí tirada en la casa de campo de Sir Francis, los cuerpos fueron encontrados dos semanas más tarde, cuando ya se encontraban putrefactos, la policía dictó que se trataba de una secta diabólica y la Ouija como un portal al infierno, éste fue quemado y enterrado en los bajos de la residencia y es a partir de ese entonces que la sociedad Inglesa extraditó el misterioso juego de mesa y nunca más se volvió a jugar.
 
 

Nottingham, Inglaterra. 2008

Daimon logró conseguir pases para entrar a la nueva discoteca, uno para cada uno de sus amigos. El ambiente está a reventar y los chicos no han dejado de bailar y beber.

Estudian su último grado en la preparatoria, son amigos de hace mucho tiempo y los seis se han mantenido muy unidos. Kian, el mayor del grupo, es novio de Ashanti, la chica popular del colegio, quien tiene por mejor amiga a la tímida de Svenja, Daimon el más joven del grupo, Dj independiente, tiene por compañero de ocio a Shane, el chico bien del grupo, quien es hermano de Christina.

Ya ha comenzado a transcurrir la noche y Kian está algo ebrio y reta a Shane quien es el más reservado de los chicos.
- Lo más peligroso que he hecho es jugar con el anillo, pero quiero hacer algo más emocionante.
- Pues yo ya he hablado con Micky, el que predice el futuro. – dice Shane
- Sí seguro, por favor Shane, tú le tienes miedo a todo, recuerdo cuando jugamos a las escondidas en la noche de Halloween comenzaste a llorar porque según tú, alguien te había rasgado tu ropa.
- Eso sí fue verdad, hasta la fecha no sé quién pudo haber sido.
- Puras pendejadas tuyas. – Abraza a Ashanti y la sienta en su pierna – Estoy seguro que es más valiente ella que tú.
- Ja, por favor, no puedes compararme con una chica.
- Cómo no, eres tú, un gallina...
- No peleen, son estupideces – dice algo molesta Ashanti
-Apuesto a que no le entrarías a una sesión nocturna.
- ¿A qué te refieres Kian?
- Esos juegos de pregunta y respuesta, con el más allá.
- No estas hablando en serio ¿o sí?
- Por supuesto que sí. Es más, vamos ahora mismo a hacerlo. Todos, Ashanti, Daimon, Svenja, Christina, tú y yo. ¿Qué te parece gallina?
- Hecho. – le da la mano.

Kian reunió a todos para informarles de la apuesta que habían hecho. Todos curiosos y alegres accedieron al luego de los chicos. De inmediato desalojaron la mesa y salieron del antro. Ya en camino, Kian toma un desvío hacia Oxford, los demás chicos se extrañaron y preguntaron, pero Kian no quiso decirles nada hasta llegar.

Detuvo el carro en medio de una carretera vieja y les pidió que se bajaran, era casi la una de la madrugada y el cielo estaba despejado. Todos descendieron del carro extrañados.
- ¿Por qué hasta Oxford? ¿por qué en medio de la nada Kian? – preguntó Svenja algo miedosa.
- No teman chicos, sé dónde vamos, ustedes sólo síganme, esto es seguro.
    Comenzó a caminar entre unos viejos pastizales, el camino era algo brusco y tardío pero Kian se detuvo repentinamente, los chicos chocaron entre sí y miraron claramente hacia delante. Una casa inmensa y misteriosamente vieja. Kian indicó hacia ella y continuó su caminata.

Al llegar a la casa, abrió la puerta, a punto de caerse y entró, los demás le seguían el paso mientras observaban cada rincón de aquella casa. Kian tomó una vela de la chimenea y la encendió con su cigarrillo.
- Aquí lo haremos – extiende sus manos mostrando un amplio piso – ¿ven qué magnífico lugar?.
- ¿De quién es esta casa Kian? Y ¿cómo es que la conoces?
- Chicos, chicos; esta la famosísima casa de campo de Francis Dashwood el líder de la secta “los fuegos de la oscuridad” aquí fue donde doce personas murieron extrañamente en el año mil setecientos y tantos.
- ¿Y tú cómo sabes todo eso? – preguntó Christina.
- Pues me gusta leer todo lo relacionado con la oscuridad. Pensarán que estoy loco, pero es maravilloso el ocultismo. Aquí fue donde se encontró por primera vez el juego de la Ouija.
- Ese juego de mesa donde se habla con el más allá ¿verdad?
- Así es Daimon, y yo la volví a encontrar. Tratando de buscar paisajes rústicos para mi tesis de fotografía bizarra, di con esta hermosa mansión y me adentré en ella, pero el piso de las escaleras está muy vieja, es por eso que no deben subir, me caí hasta llegar al sótano, es ahí donde encontré el juego, pero no lo quise jugar solo, porque así no tiene chiste.
- Entonces pusiste de pretexto, la apuesta con Shane, para traernos hasta aquí y jugar contigo.
- Así es Svenja.
- Yo nunca había hablado nada de ella, sé que es un juego wicca. Pero...
- Te voy a relatar de manera breve todo esto ¿Ok Chris?
- Sí, soy muy curiosa.
- El "juego" de la Ouija consiste en poner las manos sobre una pequeña plataforma que se desplaza lentamente sobre un tablero o círculo con el abecedario y números, movida por alguna fuerza misteriosa. El tablero está inscrito con números y las letras del alfabeto. Los jugadores esperan obtener respuesta a sus preguntas uniendo las letras sobre las que se mueva la plataforma.  La "diversión" está en la curiosidad y el misterio de comunicarse con algún espíritu que revela secretos...
-   Ay por favor... eso tú lo inventaste – dice incrédulo Shane
-  Ya Pitágoras usaba un artefacto parecido cuando se reunía en "círculos" en los que "una tabla mística que se movía con ruedas" hacía signos que el filósofo y uno de sus estudiantes interpretaban a la audiencia como revelaciones del mundo invisible. En la China, antes del nacimiento de Confucio, se usaba algo similar, lo que parecía ser una forma "no peligrosa" de comunicarse con los espíritus de los muertos. El mundo del ocultismo abrazó con entusiasmo a la Ouija. En 1853, en Francia, el Espiritista M. Planchette, diseñó una Ouija similar a la que hoy día es popular. Elija J. Nond, en USA, le hizo variaciones; William Fuld le compró los derechos y un año después la presentó aquí en Inglaterra, él murió aquí y se dejó de saber de la Ouija por mucho tiempo, pero finalmente, en 1966, "Parker Brothers" compró los derechos sobre el juego de la Ouija y ha sido desde entonces su fabricante.  Sin embargo la hay en diferentes versiones, se ha popularizado tanto que se puede obtener por infinidad de medios. ¿Y ahora qué...? ¿Le entran?
- Pues yo sí le entro – dijo emocionado Daimon
- Yo también – respondió Ashanti.
- Pues perfecto, siéntense aquí, voy por ella.

Los cinco chicos se sentaron en el piso de madera, algo nerviosos y ansiosos de ver lo que pasaría. Un poco después, Kian regresó con la tabla entre sus manos. Se sentó y la colocó justo entre ellos, en un círculo regular, se observaban entre ellos, mientras tragaban con mesura su saliva. Kian tomó de la mano a Christina y con la otra sostenía un libro viejo.
- Coloquen su dedo índice en el cursor y no lo quiten por nada del mundo – dijo mientras buscaba una página en especial. – no cierren sus ojos, porque así no tendrá chiste ¿De acuerdo? Pero por favor no quiten su dedo del cursor hasta que yo les diga, de lo contrario, sea quien invoquemos no podrá regresar a su mundo.
    Todos lo aprobaron con su cabeza, Kian miró a Shane, quien sudaba demasiado.
- ¿Estás seguro Shane? Aún tienes oportunidad de negarte.
- No. Te dije que lo haría y lo voy hacer.
- Perfecto. Porque aquí vamos... – cerró los ojos por un segundo – ven a hablarnos, ven a hablarnos, ven a hablarnos... te lo pido, te lo pido, te lo pido... – se detuvo y los observó, nerviosos todos, en especial a Shane – si quieres platicar con nosotros, contesta ya.
    De pronto, el cursor, se movió hacia el marcador de “si”, todos se exaltaron un poco y unos sonrieron emocionados.
- ¿Puedes predecir el futuro?
SI – Volvió a moverse
- ¿Mañana tendremos exámenes?
SI
- ¿Vieron?... mañana habrá examen de Lógica... como les tenía dicho.
- Continua Kian – dijo emocionada Christina.
- ¿Iremos a la graduación el próximo sábado?
NO
- ¿No?... ¿por qué? – no hubo respuesta inmediata
- No se mueve – dijo Shane
    El cursor estaba inmóvil, pero de nuevo volvió a moverse y comenzó a deletrear.
T, O, D, O, S, M, O, R, I, R, A, N.
- ¿Qué dijo? – preguntó Svenja
- ¿Puedes repetirlo?
T, O, D, O, S, M, O, R, I, R, A, N   T, O, D, O, S, M, O, R, I, R, A, N   T, O, D, O, S, M, O, R, I, R, A, N   T, O, D, O, S, M, O, R, I, R, A, N... – se movía demasiado rápido, no todos alcanzaban deletrearlo bien.
-  Todos morirán.
- ¿Qué cosa?
- Sí, eso está diciendo, “Todos morirán” – dijo exaltado Shane. - ¿Por qué dice eso Kian? ¿por qué lo dice?.
- ¡¡Espera... espera!! Cálmense... ¿por qué lo dices? ¿quién eres?
M, U , C, H , O, S
- ¿No eres sólo uno?
S, I, E ,T ,E
- Dice que son siete ¿pregúntales quiénes son?
A, B, R, A, X ,A ,S   M, A, M ,M, O, N  A, S, M, O ,D ,E ,O   S ,A ,T ,A ,N   B ,E ,L ,C ,E ,B , Ú   L ,E ,V ,I ,A ,T  Á, N   B ,E ,L ,F ,E ,G ,O ,R.
- ¿Qué son todas esas letras? – Dicen aterrados.
- ¡¡Oh dios mío!!!... está caliente el cursor... ¡¡¡me esta quemando!!!
A, B, R, A, X ,A ,S   M, A, M ,M, O, N  A, S, M, O ,D ,E ,O   S ,A ,T ,A ,N   B ,E ,L ,C ,E ,B , Ú   L ,E ,V ,I ,A ,T  Á, N   B ,E ,L ,F ,E ,G ,O ,R.
- Abraxas... Mammon... Asmodeo... Satán... Belcebú... Leviatán... Belfegor... ¿qué son esos nombre?
- ¡¡Son nombre de demonios!! .- dice pasmado Kian.
- ¿Quién carajos eres?!! – dice alterada Svenja.
6, 6, 6, 6, 6, 6, 6, 6, 6, 6, 6, 6, 6, 6, 6, 6, 6, 6
- ¿Qué dice?
- ¡¡¡666, son las iniciales del Diablo!!!
- Haz que se detenga Kian, ¡¡me está quemando!!.. ¡¡Que se detenga!!!
- No vayas a soltarte, ¡¡aún estamos conectados con ellos!!
- Qué carajos dices... ¡¡me estoy quemando mi maldito dedo!!
- Cállense... no deja de moverse Kian. ¡¡¡No se detiene!!!
6, 6, 6, 6, 6, 6, 6, 6, 6…
- ¡¡¡Basta!!!! – Se suelta Shane y toma el cursor para lanzarlo hacia la pared
- Shane... ¡¡¡qué hiciste!!! – dice enojado Kian.
    Shane sale corriendo de la habitación, mientras los demás siguen turbados por lo ocurrido, ninguno habla y todos sudan helado, se miran uno a los otros y respiran entre cortado.
    Pasó bastante tiempo para que todo volviese a la “normalidad”. Shane no aparecía por ningún lado, Kian había guardado el libro que le servía para dirigir la sesión.
- ¿A qué te referiste con los demonios? – pregunta Daimon
- Sí, te había dicho que yo soy fanático de todas esas cosas, y sé que esos nombres que deletreó Shane, son exactamente los siete demonios del infiernos, los fieles servidores del señor de la oscuridad.
- ¡¡¡Esas son estupideces!!!...- grita enojada Svenja desde la sala de la casa – esas cosas no existen.
-  Todo es verdad Svenja, el mal existe y así como Cristo tiene sus súbditos también el Diablo los tiene. Es más si quieren les muestro unas páginas de este libro, que lo explica de manera específica.
- Eso tengo que verlo – dijo Christina.
- Mira: Según el texto "Sanctum Regnum", la jerarquía del infierno es como sigue: Espíritus Superiores, Espíritus Principales, Espíritus Subordinados y la Legiones Infernales. Tres Espíritus Superiores : LUCIFER: El Emperador, BELZEBU :  El Príncipe, ASTAROT: el Gran Duque. Supremos dirigentes del mundo de las tinieblas. Luego le siguen los seis Espíritus Principales
- Pero dijiste que eran siete.
- Sí, mira, esto es algo extraño, pero también se divide de esta manera: y se asocian conforme a la jerarquía de los siete dominios absolutos o sea pecados capitales
- ¿En verdad? Déjame leer...
- SATAN: Orgullo, MAMMON: Avaricia, ASMODEO: Lujuria, ABRAXAS: enojo, BELCEBÚ: Gula, LEVIATÁN: Envidia,  BELFEGOR: pereza.
- ¡¡¡Dios Santo!!!. Son los nombres que dijo.
- Pero... no entiendo qué quiso decir...
- No sé exactamente, la sesión se quedó abierta y no sé lo que quiso decir... a menos que...
- ... ¿qué estas pensando Kian?...no me digas que...
- Pues si queremos saber lo que nos quería decir...
- ¡¡¡No!!!... yo no lo vuelvo hacer, me dio mucho miedo – dice miedosa Svenja.
- ¿Qué más puede pasar Svenja?... no te va a matar, es un simple juego esotérico.
- Pero acaso ya no recuerdas que nos amenazó de muerte ¿no?
- Vamos chicos, no pueden tener tanto miedo como Shane. A veces los espíritus o demonios, sólo lo hacen para asustar a los ineptos como ustedes.
- La verdad... no sé, pero sí me da curiosidad lo que nos quería decir.
- ¿Entonces?
- ¡¡¡Pues hagámoslo!!! – dijo Christina
- Bien.

De nuevo, y sólo los cinco que quedaban, volvieron a repetir la misma rutina, pero esta vez, con una idea de lo que podía suceder. Shane un poco más calmado, comenzó a recorrer la tétrica mansión.
- Hablarnos, ven a hablarnos, ven a hablarnos...te lo pido, te lo pido, te lo pido... si quieres volver a platicar con nosotros, contesta ya.
- ¿Por qué no se mueve? – pregunta Ashanti.
S I
- Ahí esta... Pregúntale lo que quería decirnos.

Shane bajó hasta el sótano, la luz estaba rota, por lo que casi no distinguía bien las cosas, así que tropezó y cayó al piso. Su mano se sujetó de un pedazo de papel algo húmedo por la antigüedad. Así que se puso de pie y notó que tenía unas letras escritas en ella.
- ¿Qué será esto?... parece sangre...
De nuevo subió y logró distinguirlo: “7FIRES FROM HELL2008” .
- Es este año ¿siete fuegos del infierno? Siete... siete, los demonios que dijo... eso era lo que quería decirnos, ¡¡sí!! Este año, Los siete demonios del infierno... ¿no puede ser?. ¡¡¡Chicos!!! – comienza a dirigirse hacia donde se hallaban sus amigos – ¡¡¡chicos!!! Tiene que ver... – observan que están jugando de nuevo con la Ouija – ¡¡¡Nooo!!!

Los cinco chicos voltean, justo en el momento en el que Shane les grita, una llamarada resplandeciente surge del cursor, lanzando a varios metros a los seis chicos.

Minutos más tarde.
Daimon se levanta de entre los escombros, temeroso observa a su derredor, no hay nadie, a su derredor todo está disperso, pero no hay rastro de sus amigos, confuso comienza a recorrer toda la casa, está casi por amanecer, son las cuatro de la mañana, tiene sangre en su frente. Sube al ático, y desde el momento en que entró sintió un escalofrío aterrador, pero extrañamente comenzó a sudar caliente. Subió las escaleras pero no pudo tocar el barandal, está hirviendo, llamaba de nombre a sus demás compañeros, pero no había respuesta. Las luces parpadeaban unísolas, observó su reloj, las manecillas giraban para el sentido contrario a un ritmo más veloz. No entendía lo que estaba ocurriendo, pero sentía que tenía que subir esas escaleras.

De pronto, sintió una respiración tras él, de inmediato se detuvo, su respiro comenzó a entrecortarse, sentía la sangre que comenzaba a recorrerle por su espalda, no quería voltear hacia atrás, sabía que no debía, pero el miedo lo carcomía por dentro.
- TEN MIEDO...
    Escuchó un susurro cerca de él, el calor se hacía cada vez más grande. Miró hacia delante y observó la puerta de la salida abierta.
- CAMINA O MUERE
    Fue el momento cuando Daimon miró hacía atrás, observó a sus amigos tras él que le gritaban su nombre desesperados, caminó hacia delante, sin darse cuenta de donde pisaba.
- ¡¡Nooo!! – gritaron todos.
    Daimon reaccionó demasiado tarde, había saltado desde el ático de la casa, cayendo sobre las rejas oxidadas. Todos se asomaron aterrados por lo ocurrido. No entendían qué estaba pasando, fue cuando todos sintieron que algo cruzó entre ellos, emanando una ola de calor.

De inmediato salieron corriendo de la mansión, sabían que ahí corrían peligro, los cinco chicos bajaron las escaleras hasta salir fuera de la casa, observaron el cuerpo de Daimon, incrustado en las dagas de la reja. Algo curioso que notaron es que tenía marcado el “666” en su frente como una quemada, lo que les causó más pánico.
 

Camino de regreso.
- Tenemos que volver por el cuerpo de Daimon, esto se salió por completo.
- Sí Svenja, pero por el momento, tenemos que hacer algo, porque estoy casi seguro que se va a repetir.
- ¿Qué estas insinuando Kian?... no pensarás que la muerte de Daimon tenga que ver con lo que nos dijeron en la Ouija.
- No sé nada exactamente, pero de algo sí estoy seguro... Daimon no se suicidó, lo orillaron a matarse. Además esa marca en la frente, todos lo notaron ¿verdad?
- Sí, pero... eso no significa que todos moriremos así ¿o sí?
- Por eso tenemos que volver, pero ahora no es el momento.

Todos llegaron casi dormitados uno sobre el otro. Kian no dejaba de pensar mientras conducía, al llegar a la escuela todos, cansados, sucio, ojerosos y aún turbados. Sin útiles, sólo fueron, para pensar bien lo que harían. Acostados en el césped del patio de la preparatoria, meditaban todo lo ocurrido. Kian miró hacia el libro aquel, lo tomó entre sus manos y comenzó a pasar las hojas, hasta en detener una página al azar.
- Suicidios propiciados: según se dice, al hacer algún ritual oculto, donde se invoque con alguien maligno, siempre trae este tipo de consecuencias, muertes que parecen suicidios. Pero la realidad es otra. Se dice que la persona que perece después de estos rituales, es que fue llevado al abismo negro, por la persona invocada del otro reino... ¡¡¡¿Escucharon chicos?!!! Esto fue lo que ocurrió con Daimon... uno de los demonios mató a Daimon. Ahora hay que saber quién de los siete fue, para cuidarnos de los otros.
- ¿No te parece que es suficiente fantasía por el momento Kian? Mejor hay que pensar qué le vamos a decir a la policía cuando sepan que uno de nuestros compañeros murió en un juego de Ouija... ¡¡¡nos van a tachar de satánicos, Kian!!! – dijo alterada Svenja.
- Pues esto es lo más racional, hasta el momento, después de lo de anoche, todo puede ocurrir ¿no les parece?
- Lo que sea, pero tenemos que detener esto de una vez por todas.
- No, la verdad, yo ya no quiero jugar esto, no... no, mejor entro a clases... esto es demasiado para mí...
- Svenja, por favor, ¡¡tenemos que hacerlo juntos!!
- No... basta, es suficiente, yo no – decía Svenja mientras se alejaba de ellos.
    Los demás no pudieron detenerla, así continuaron pensando qué harían con respecto a la noche anterior. Mientras tanto Svenja, tomaba sus clases de literatura.

No estaba concentrada, no podía quitar de su mente lo ocurrido, el juego, la muerte de Daimon, la marca en su frente, todo le daba vueltas en la cabeza. No aguantó más y salió corriendo del aula, corriendo y llorando por los pasillos del colegio. Observó a Christina, seguramente la buscaba, Svenja, apresurada se escondió en el baño, cerrando con seguro la perilla de la puerta. Se miró detenidamente frente al espejo, está sucia, ojerosa y con el rimel corrido. Abrió la llave del agua y se limpiaba la cara. De pronto, escuchó el ruido de la palanca de uno de los escusados.
- ¿Hola?... ¿hola? – no hubo respuesta.
    No le dio más importancia y continuó limpiándose la cara, jaló un papel higiénico y se secó su rostro, volvió a mirar al espejo y observó a alguien tras ella, lanzó un grito de susto, pero no había nadie, se dio la vuelta, pero nada; extrañada se acomodo su cabellera rubia. De pronto...
- GRITA PARA MI GÜERITA

Sin poder voltear hacia atrás, sintió presión en su cuello, sentía ser alzada, intentaba soltarse, pero le era imposible, por segundos, observaba hacia el espejo, pero no había nadie. Pataleaba y forcejeaba intentando escapar, pero había demasiada fuerza de por medio. Svenja es lanzada hasta la pared del baño, el golpe hizo que pierda un poco de visibilidad, pero observó algo acercándose hacia ella, con demasiada rapidez. Sin poder gritar, fue arrastrada hacia el techo, Svenja, pataleaba aterrada.
    Christina escuchó un ruido extraño, al pasar por el baño, intentó abrir pero era casi imposible; Svenja comenzó a gritar, se escuchaba desde el exterior, Christina comenzó a desesperarse, Svenja, sentía ser desgarrada brazos y piernas, no podía mover su cuello, parecía que algo la sujetaba fuertemente.
    Justo cuando Christina, con la ayuda del conserje, logró abrir la puerta, el cuerpo de Svenja dividido a la mitad cae hacia el piso. Christina grita aterrada al presenciar la escena, las gotas de sangre salpicaban las paredes y los pies de ambos. Lo que mas aterró a la chica, fue un mensaje escrito con la sangre de su amiga en los espejos “666”.
 

Las cosas ahora sí estaban fuera de lo normal, con la salvaje muerte de Svenja y Daimon, estaban casi seguros, que no se trataba de algo de este mundo, las señales indicaban algo mucho más aterrador. Comenzaron a darse cuenta por fin, que no era fácil de absolver, que tenían que hacer algo de una vez por todas antes de que todos acabasen de la misma manera.
    Christina, había estado en shock por un buen tiempo, después de ver el cuerpo descuartizado de su amiga, tanto su hermano Shane como Ashanti, trataban de calmarla un poco.
- ¡¡Tenemos que hacer un despojo!! – gritó Kian – si de una vez por todas, es la única solución
- ¿Qué es un despojo?
- Se realiza de la misma manera que cuando hicimos la invocación con la Ouija. Pero sólo que será para regresarlos de nuevo a su mundo. Antes que acaben con todos nosotros.
- No Kian, ya habíamos quedado que no volveríamos a jugar eso – dice enojada Ashanti
- Pero nena, esa es la única manera, tenemos que regresarlos.
- Es que... fue suficiente, no quiero una muerte más – comienza a llorar – tengo mucho miedo Kian, mucho miedo...
- Lo sé, nadie quiere eso, pero tenemos que hacerlo
- ¿Tenemos que ir de nuevo a la casa esa?
- Sí, la Ouija está ahí.

De nuevo, con los ánimos por los suelos y con el pánico en la boca, retomaron el mismo camino, hacía aquella mansión en Oxford. Casi las once de la noche, el cielo está más negro que de costumbre, desde la mañana parecía que una lluvia caería, y las primeras gotas comenzaban a estrellarse contra el parabrisas. Al llegar a aquella casa, la lluvia estaba muy rígida, encendieron las luces, y los cuatro entraron y observaron que el cuerpo de Daimon, ya no se hallaba, pero no le dieron más importancia.
    Encendieron las luces de la casa, y volvieron a sentarse en círculo como aquella vez, se miraban entre sí aún con desconfianza, no estaban seguros de lo que estaban a punto de hacer, pero la desesperación los orillaba hasta ese punto.
    Una patrulla se detuvo justo detrás del automóvil de Kian, con una lámpara en mano. Kian de nuevo colocó la Ouija sobre el piso, pero ya no había cursor así que utilizó un vaso de cristal.
- Ya saben las reglas del juego, Shane, por nada del mundo suelten el vaso hasta que yo les diga, sino el despojo no tendrá validez.  – dijo mientras abría el libro.
- Correcto.
- Te invocamos, para que regreses donde perteneces, te invocamos para que salgas de nuestro mundo y regreses al tuyo... márchate oscuridad para la luz vuelva, márchate oscuridad para que la luz vuelva, márchate oscuridad, márchate oscuridad... ¡¡¡aaaah!!!
    Fue justo cuando Kian fue impulsado hacia atrás, hasta desaparecer de la sala, Christina y Ashanti gritaron aterradas. Shane se puso de pie y las sujetó para cuidarlas.
- ¡¡¡Kian!!!... ¿dónde estás? – gritó asustada Ashanti
- Espérate Ashanti, no nos podemos separar.
    Las luces comenzaron a parpadear, y una ola de calor se hizo sentir. Se escuchó un golpe a lo lejos, parecía como si alguien tocara la puerta.
- Debe de ser Kian. ¡¡¡Vamos!!! – dijo Ashanti mientras corría hacia la entrada de la casa.
    Abrió la puerta y observaron a un policía. Se sorprendieron pero él entró a la casa observándolos detenidamente.
- ¿Qué hacen aquí chicos?... ¿por qué no contestan? parecen que tienen miedo ¿vieron al diablo o qué?
- No pasa nada poli, puede marcharse.
- ¿Saben algo sobre la muerte de un chico?
- ¿Muerte? ¿dónde?
- En esta misma casa, anteayer fue encontrado el cuerpo de un chico aún no identificado, atravesado en las rejas de esta mansión.
- La verdad...
- ¿Qué diablos es eso? – dijo enfocando con su lámpara de mano.
    Todos voltearon hacia aquella dirección, no se lograba distinguir bien.
- Me pareció ver algo con ojos rojos correr por ese pasillo ¿hay alguien más en esta casa?
- No....
- ¡¡¡Dios santo!!!... lo volví a ver... tengo que inspeccionar chicos
- ¡¡¡No!!!... es mejor que se marche.
- No, no, para nada, aquí algo anda mal y lo... aaaghh
- ¡¡¡Aaaaah!!!
    Gritaron al ver cómo fue elevado al aire, y de un parpadeo cayó muerto al piso. Al ver lo ocurrido comenzaron a correr por toda la casa. Pero Christina se alejó mucho de su hermano y de Ashanti.

Cuando se percató de que estaba sola, ya era demasiado tarde, más temerosa caminaba sigilosamente por los cuartos oscuros de la mansión, tratando de buscar una salida. Miró hacia el reloj de la pared y notó que las manecillas giraban en sentido contrario, asustada corrió y sintió que alguien  la seguía. Entró en uno de los cuartos para resguardarse. Parecía ser la habitación de Francis Dashwood. Observaba el retrato del viejo hombre, cuando algo voló sobre ella, aterrada tropezó apoyándose contra el interruptor del ventilador de techo, tan sólo era un murciélago. Escucho ruido fuera del cuarto y de inmediato se escondió en el viejo armario. Lentamente observaba cómo giraba el pomo de la puerta, tragaba sus saliva asustada, tan sólo se escuchaba el rechinido del oxidado abanico. Comenzó a sentir más calor de lo normal, fue cuando sintió una presencia junto a ella, giró su cabeza a la derecha y observó a Kian que la observaba detenidamente.
- ¡¡Kian!!... ¿por qué te escondiste y nos dejaste solos ahí? – le decía quedito- ¿Kian? ¿te encuentras bien?
    Le tocó la mejilla y sus ojos expresaron asco y terror al sentir cómo se pegaba la piel del chico en su mano y se escurría como goma de mascar, asqueada lanzó un grito y salió corriendo del armario, pero de pronto chocó con algo, que ella no podía ver.
    Cayó al piso confusa, sin poder gritar, sintió una rasgada en su blusa, la sangre comenzó a brotar, al verlo se asustó e intentó levantarse, pero fue sujetada de la espalda y comenzó a elevarse, ella gritaba y forcejaba aterrada, miró hacia arriba y vio el ventilador girando a toda velocidad
- ¿TIENES CALOR...?
- No... no, por favor no... ¡¡¡Noooooooo!!! ¡¡¡Aaagh aaaghh!!!
    Su cuerpo fue despedazado y lanzado por varias partes de la casa.
 

Ashanti y Shane, seguían buscando a Christina y a Kian, pero no daban con ellos, de pronto las luces se apagaron y comenzaron a escucharse sonidos extraños. Ashanti estaba aterrada, ya no sentía la mano de Shane, parecía que estaba sola.
- ¡¡¡Aaaaah!!!
- ¡¡¡Basta!!!... por favor... ¡¡¡es suficiente!!! ¡¡¡no quiero morir de esta manera!!!
    Gritaba la chica desesperada, las luces volvieron a encenderse, su respiración volvía a la normalidad, caminó hacia la sala, fue cuando sintió que pisaba algo parecía líquido, miró hacia abajo, observó a su derredor, era sangre, miró hacia el techo lentamente , “666” escrito con sangre en todas partes. Retrocedió un poco para alejarse de la sangre, tomó impulso y comenzó a correr, por las escaleras que dan al sótano, tras ella se escuchaban los mismo ruidos extraños persiguiéndola.
- ¡¡Nooo!!... aléjense de mí, no, por favor no... no... ¡¡¡aaaaaaah!!!.
    Cae por las escaleras hasta llegar al sótano, había silencio absoluto, el ruido había desaparecido, se puso de pie, la luz se encendió en la oscura habitación. Pasmada observaba hacia el piso, no podía creer lo que veía. Los cuerpos de sus amigos estaban acostados en círculo, cada uno con la misma marca en su frente, y una estrella sixta en medio.
- ¿Qué  es todo esto... por qué están aquí? Oh Dios mío, ¿qué esta ocurriendo? ah...ah.
    Quiso gritar, pero algo cruzó frente a ella de manera rápida, sin siquiera ver qué era, pero no podía gritar, su voz no salía, tocó su cuello para después observar su mano, había sangre, lentamente cayó al piso junto a Kian y Svenja. La sangre comenzó a esparcirse y la marca apareció en su frente al igual que el de los demás.
 

FIN

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Eva (Zaragoza. España)
Me ha gustado la narración, aunque el final queda un poco colgado.

OMEGA ukoback
Este cuento me recuerda mucho a la película Long Time Dead, pero aún así me gustó.

Ricardo León
Lo curioso es que al inicio le preguntan a la ouija ".- ¿De la armada Alemana? NO,-.Si no son los Nazis ¿entonces de quién? Y, O", como se le ocurre al escrito decir entonces que la historia es en 1708. Ese es un problema cronico por parte de Victor. Nazis nonatos, nadie sabía que existiría esa gente en aquella época (1708). Nazis, qué elocuencia.
 


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