EXPERIENCIAS PERSONALES DE TERROR EN LA CASA DE KRUELA
Mis ángeles
Vero
Tengo 24 años y les voy a contar la historia de la persona más importante en mi vida, y lo que viví en torno a ello; voy a contar sólo algunas cosas, porque es tanto que ni siquiera se puede contar con detenimiento. En mi casa siempre se han visto y oído cosas, pero esto es especial.

Mi madre era una persona extremadamente carismática, tenía mucho ángel y tenía montones de amigos que la querían por ello; tenía un sexto sentido, podía presentir la muerte de otras personas mediante sus sueños, algunas veces soñaba a una persona embarazada, o a un cercano de ésta, pero ella decía que el ambiente en el que soñaba el embarazo le hacía ver que se trataba de una muerte, pocos días después que ella soñaba algo así, nos enterábamos (mis hermanos y yo) de que su predicción se hacía realidad.

Debo decir que mi madre se embarazó, (mis 4 hermanos, mi padre y yo, estábamos súper felices), y en marzo del 2000, tuvo a un niño, a quién le llamaremos Ángel, (porque eso es para mí).

Un día, a fines de diciembre del 2000, tuve un sueño; en él, mi madre estaba embarazada de nuevo, pero esta vez todo se tornaba en tristeza, llorábamos junto con ella, de hecho, ella no quería tener al bebé, el cual, según el sueño, iba a ser niña. Mi madre en el sueño trataba de hablar con Ángel para decirle que estaba embarazada, pero no podía hacerlo porque ella se soltaba a llorar, nosotros le decíamos a mamá que no lo hiciera, que no debía estar embarazada, porque tenía un niño que la necesitaba; en fin el sueño fue en verdad trágico, casi como la realidad, de hecho, cuando desperté, seguía llorando.

Pasados unos minutos de haber despertado, fui con mi mamá y le conté el sueño, lo curioso es que mientras le contaba, se empalidecía su rostro; cuando terminé de contar el sueño, ella me contestó que me tranquilizara, y que rezara mucho, y que pasara lo que pasara, íbamos a estar juntas; yo le pregunté que por qué me decía eso, y ella me respondió, “porque esta noche he soñado exactamente lo mismo que tu”.

El final de la historia, es obvio, pero quisiera contar algunas cosas que pasaron en el “Inter.”
 

Pocos días antes del sueño, ella comenzó a sentir un malestar en su oído, como que no podía oír muy bien y le dolía, así que fue al doctor, quien le recetó algunas medicinas, pero poco a poco fueron empeorando los síntomas, y aún consultando varios doctores, no encontraban la cura, hasta que su dolor se volvió insoportable, esto, ya en febrero de 2001.

Una noche como a las 3:00 de la madrugada, en la que su dolor era tan fuerte, que no podría describirlo, decidí entrar a su recámara por Ángel, para que no viera lo que estaba sufriendo su mami, mientras mi papá la atendía; levanté al niño de su cuna y cuando iba saliendo de la recámara de mis padres, estaba una persona no viva recargada en la mesa del comedor viendo hacia el interior de la recámara, lo curioso es que no nos veía ni a Ángel ni a mí, era como si estuviera viendo al interior de la recámara, a ella.

Cuando este “ente” vió que yo estaba allí, poco a poco se desvaneció hasta desparecer, pero lo curioso fue que a mí no me dio miedo, tal vez porque estaba más preocupada por lo que le pasaba a mi mamá. Pero tiempo después le conté a mi abuela, (la mamá de mi mamá) y ella me dijo que por las características de la persona que ví, era el hermano de mi mamá, fallecido antes de que yo naciera. (Mi abuela dice que llegó para acompañarla, yo, no lo sé…)

Al día siguiente que ví eso, tuvieron que llevarla al hospital porque la mitad de su cara estaba paralizada, y a partir de allí estuvo en el hospital, la operaron porque dijeron que tenía una infección en el oído que estaba a punto de llegar al cerebro, y pensaron que con eso iba a quedar bien, pero la sorpresa de los doctores fue encontrarse con que nunca mejoró y pronto empezó a presentar síntomas súper extraños que nada tenían que ver con su problema en el oído, (no los voy a comentar porque es muy doloroso para mí) los doctores le hicieron todo tipo de exámenes, hasta que nos dijeron que por una extraña razón las defensas que producía su cuerpo, se habían vuelto como veneno para ella misma y que eso estaba acabándola, sin embargo, por más que buscaban no encontraban respuesta.

Un día mis hermanos y yo decidimos consultar diversos “brujos” para ver qué pasaba, y todos nos dijeron que una persona que le tenía envidia le había hecho una brujería y que “ya la tenían enterrada”. Nos pidieron que buscáramos por todos los rincones de la casa para ver si encontrábamos cualquier cosa rara, que sólo sabiendo que le habían puesto podían hacer algo, porque de lo contrario no había nada que hacer por ella pero que iban a rezar a ver qué pasaba, algunos creímos y otros no, obvio, no encontramos nada; pero días después, ella empezó a obrar sangre de un color muy obscuro, y después los doctores nos dijeron que ya no había nada que hacer.

En mayo de 2001, ella dejó de estar con nosotros (físicamente), y pensábamos que en su enfermedad nada tuvo que ver lo de la brujería y que sólo nos habíamos sugestionado, pero como un mes después de lo que pasó, empezamos a guardar su ropa, cuando encontramos escondido en el cajón de su ropa interior, una bolsa con sangre del mismo color que la que salía cuando estaba en el hospital, además había una cosa sólida revuelta con aquello que parecía sangre que no logramos descifrar qué era. Decidimos tirar la bolsa sin abrirla, todos nos quedamos callados y nadie quiso indagar más, creo que el dolor era demasiado como para buscar respuestas; sabemos que ella descansa, sea lo que fuere que le haya causado la muerte, ella está en paz y en nuestros corazones.

El suceso de mi madre estuvo lleno de confusiones, mientras ella estaba en el hospital, Ángel no dormía en las noches, obvio, quería saber a dónde había ido mamá, lloraba mucho y yo lo arrullaba tratándo de consolarlo, pero en varias ocasiones, sentí, mientras lo arrullaba en la noche, cómo alguien o algo lo jalaba, como si quisiera llamar su atención, yo sólo veía cómo se estiraba su calcetín o su ropa.

Ahora mi Ángel es un niño muy perceptivo, de hecho, algunas veces ve gente no viva pasar por la casa. Un día mientras comíamos, escuché ruidos en la sala, volteé pero no había nada, pero él al instante me preguntó “¿quién es ese señor que acaba de pasar?”, yo no supe qué contestarle, porque sólo escuché pero no ví nada, sólo siento mucho miedo y le digo que salgamos a pasear o algo así; a veces me dice cosas que sólo mi mamá me decía, no sé de dónde pudo sacarlas, sabe de mis temores y gustos como mi madre los conocía ¡¡¡Y SOLO TIENE CUATRO AÑOS!!!

Quien amablemente haya leído hasta este punto mi historia, sólo puedo decir que hoy tengo un hermoso niño cuyo mayor don es amar a la gente y tener el doble de carisma y ángel que el que tenía mi mamá, en verdad no soy sólo yo, la gente que lo conoce nos dice que transpira carisma por cada poro de su piel ¿será que su ángel de la guarda es ella?.

Después de todo lo que les conté, sólo puedo decir que no me siento ni vidente ni nada, sólo fui víctima de las circunstancias, pero hoy más que nunca creo en las predicciones, en la brujería, en los fantasmas, y en los ángeles guardianes; no son algo sobrenatural, son algo tan natural que puedes vivir con ello todos los días y no darte cuenta.

Gracias y perdón por extenderme tanto.
 

Nota de Kruela

Sé que no me pides opinión pero quería agradecerte personalmente que nos hayas contado algo tan personal y que se ve que te cuesta mucho recordar porque incluye el dolor de la pérdida de tu madre (lo siento). Además agradecerte la extensión, pues yo prefiero que te extiendas y cuentes cuantos más detalles mejor, a que escribas cuatro líneas. De este modo transmites tu dolor y también tu alegría por el ángel que ha quedado en casa.


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María Rosales
Me conmovió mucho la experiencia, yo solamente soy lectora de las historias porque afortunadamente no he sido testigo de ninguna, pero esta historia realmente me conmovió. Gracias por compartirla, tienes mi mejor puntuación.

Eva (Zaragoza. España)
Gracias por compartir algo tan personal con todos, al menos te queda tu Ángel, quien te acompañará y te confortará siempre.

Noemí Hernández (Cozumel. Q. Roo, México)
Mi voto para la experiencia #1500 ya que es una de las más creíbles.

Montse (Barcelona. España)
Es una historia que me ha transmitido tanto amor que creo que Angel tiene muchísima suerte de tener una familia tan maravillosa. Animos e intentar ser felices.

Citlally (Guadalajara. México)
Antes que nada agradecerte que hayas compartido esta experiencia y sólo me queda decirte que no dudes que tu mamá te mandó a Angel que es como su representación.

Gricel (Veracruz. México)
Creo que eres una persona fuerte y de sentimientos muy dulces, te admiro por tu valor. Yo en tu lugar no hubiera sabido qué hacer. Sólo cuida a ese hermoso ángel que Dios les mando a ti y a tu familia y no dudes que tu madre está cerca de ustedes amándolos. ¡Tu historia es la mejor!

Mónica mquecura
Hola, Mi nombre es Monica, me gustó tu experiencia y sólo quiero decirte que cuides a tu Angel y que continues con tu vida que estoy segura que tu mamá te esta cuidando.

Guada (Jaén. España)
Me parece una historia preciosa y aunque es triste perder una madre te ha dejado algo maravilloso. Es una de las historias que más me ha gustado.

aide.rodriguez
Muy dolorosa, pero la más creíble, Dios los bendiga.
 

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