EXPERIENCIAS PERSONALES DE TERROR EN LA CASA DE KRUELA
|
El monje del ITAM
| |
Alex (México)
| Te mando una leyenda urbana que dicen pasa en el ITAM (Instituto Tecnológico Autónomo de México) en la ciudad de México, y universidad en donde yo estudié. Esta universidad se encuentra en las instalaciones de lo que era un hospital psiquiátrico que era atendido entre otros especialistas por monjes. También cabe destacar que las instalaciones consisten en pasillos largos y pocas escaleras por lo que para quienes no están familiarizados con el edificio es fácil confundirse.
Bueno, la historia dice que cuando se empezaba a acondicionar este hospital para ser el ITAM todavía había personal del hospital que tenían sus despachos ahí, y en cierta ocasión un profesor que se encontraba en las instalaciones pidió a un monje que se encontró en un pasillo que le dijera cómo llegar a ciertas oficinas. El monje lo llevó personalmente y después le invitó a un café.
Estuvieron platicando de temas diversos, pero lo que más le llamó la atención al profesor fue la teoría del monje de que el tiempo no es una línea recta, sino que es cíclica, es decir que se repite. Como es de suponerse esta teoría no es fácil de comprobar, por lo que el monje le pidió al profesor que lo buscara en su despacho al dia siguiente a las 10 de la mañana y lo podría comprobar.
Al día siguiente, muy puntual por la curiosidad de cómo se podía comprobar tal teoría, el profesor llegó a donde el monje le había dicho que estaba su despacho (en las intalaciones del ITAM) y preguntó a la secretaria por él. La secretaria se quedó mirando al profesor y llamó a otras personas que trabajaban ahí. Le enseñaron una foto del monje al profesor, el cual reconoció de inmediato como la persona con la que había estado hablando el día anterior, y después la secretaria le entregó un sobre cerrado, el cual según la secretaria había dejado el monje 5 años antes de morir, con la instrucción de que exactamente al cumplirse 5 años de su muerte una persona iba a llegar preguntando por él, y que sólo a esta persona se le debía entregar la carta.
El profesor abrió el sobre en el que sólo se encotraba una hoja que tenía escrito a mano esta frase "amigo, con esto te compruebo que el tiempo es cíclico"
Espero sea de tu agrado
Nota de Kruela
La pongo en experiencias reales dado que la siguiente ocurre, precisamente, en el ITAM. La verdad es que leyenda o no, me ha gustado mucho. Es como una puerta dimensional. Alucinante la historia. |