EXPERIENCIAS PERSONALES DE TERROR EN LA CASA DE KRUELA
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Tres testigos de una puerta dimensional
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Glenda (Lima. Perú)
| Hola Kruela
He leído las experiencias de puertas dimensionales y lo que te voy a contar nos sucedió a tres personas que vimos y vivimos lo mismo. Esto sucedió cuando yo era una niña de aproximadamente 11 años, mi hermana de 9 años y mi madre.
Veníamos caminando por la Avenida Canevaro, mi madre en medio, mi hermana y yo cogidas de su mano una a cada lado. En el Distrito de Lince Ciudad de Lima, una avenida muy trasitada de autos particulares y de vehículos de transporte público, íbamos de subida. Regresábamos de la casa de mi tía caminando ya que era cerca. Eran casi las 5 de la tarde, en el horizonte siempre resalta a la vista unos edificios altos de una residencial muy grande que se llama San Felipe. Seguíamos caminando en un trayecto que hacíamos frecuentemente y casi todos los días, sólo faltaba una cuadra para doblar la esquina y llegar a la calle Tupac Amaru. Faltaba poco para llegar a casa, de pronto...
Algo sucedió. Nos invadió un silencio sepulcral, algo absoluto... absoluto, y nos encontramos en un paraje futurista donde la avenida era anchísima, casi el triple de su ancho normal, no habían carros, todo estaba desierto pero había a los costados sembríos como de trigo bajitos, casi todo era a nivel del suelo.Nnos encontrábamos paradas en una vereda de una avenida también ya que el suelo de ésta parecía asfaltado. El cielo era ROSADO, casi lila y
en vez de ver los edificios de la residencial de San Felipe veíamos una cúpula gigantesca plateada
con puntas sobresalientes.
Nos quedamos admirando ese panorama por varios segundos. Luego, intempestivamente escuchamos los autos la bulla normal de la Avenida y nos dimos cuenta de que estábamos nuevamente en la Avenida Canevaro. Seguimos nuestro camino y de pronto comenzamos a preguntar a mi mamá qué había pasado. Ella tampoco se lo explicaba... No estábamos asustadas, estábamos sorprendidas y admiradas ya que en ese lugar se sentía mucha paz.
Cuando llegamos a casa mi papá le contó que estando solo en casa había tenido una experiencia extraña: salió por la ventana para ver si ya llegábamos y vio el cielo entre rosado y lila, y lo invadió por varios segundos un silencio sepulcral... Nosotros le contamos lo que nos había sucedio...
Ahora soy una persona adulta. Nunca sabremos dónde nos fuimos esa tarde toda mi familia, la experiencia nunca se volvió a repetir. Al pasar del tiempo nos mudanos de la zona, pero te juro SINCERAMENTE que esta experiencia es Real.
Glenda
Lima, Perú
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