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Hola Kruela,
Y sigo con mis vivencias. Esta vez sobre viajes astrales.
Un beso de Natyae, desde Valencia, España.
Viaje Astral - Ángel de la guarda - Yo superior...
Para hablar del viaje astral me tengo que remontar al año 1984 (creo recordar) yo tenía 19 años, era abril. Estaba de acampada de Pascua con unos amigos, en Cullera.
Como he contado anteriormente, desde muy pequeño me han interesado todos los temas extraños, así que la proyección astral no era menos. Había leído muchos libros y en todos daban mil métodos para practicarla... es muy probable que los haya probado todos (bueno, no tanto, es una exageración), y mi estado de confianza comenzaba a mermar. ¿Podría ser posible que eso no fuera cierto?, no lo sabía entonces, pero las ganas por hacer prácticas fueron bajando, tal vez porque siempre que lo intentaba, parecía que iba a conseguirlo, los latidos del corazón retumbando en mi interior con la fuerza de mil timbales (qué poético), todo el cuerpo tenso, apunto de levitar con cuerpo y todo, otras veces completamente relajado, tanto, que aunque me hubieran tocado no habría sentido nada... pero nunca llegaba a nada.
También comencé a interesarme por el control de sueños e hice algunas prácticas para el control del subconsciente. Yo no sé si todo esto influyó en algo... de todas formas, debo decir que todas estas prácticas me llevaron a conseguir un nivel o desarrollar una capacidad de relajación muy interesante para todo esto, algo que luego me sirvió también para las sesiones de hipnosis (que en otro momento comento).
Estaba en Cullera (Valencia - España), de acampada con los amigos. Ibamos con las motos porque éramos los más chulos y guapos del mundo. Unos ligones con la edad ideal para pasear con las motos. Alguien me dijo que llevara a un amigo hasta su apartamento, ya que me pillaba cerca del camping (Santa Teresa o algo así) donde estábamos acampados.
Salimos con la moto (una vespa 200), pasamos la entrada al camping y seguimos por la carretera. Dimos una curva y yo estaba por encima de los edificios. Volaba en zig-zag, como un niño con un juguete nuevo, disfrutando de esos nuevos poderes de los que era consciente.
Conmigo había alguien, bueno, debo decir ALGUIEN, o mejor todavía, estaba EL. No sé quién es ni cómo se llama. Era una presencia ancestral, mayor, un guía. En ese momento, y mientras volaba arriba y abajo con una felicidad increíble, sabía perfectamente quién era (ese ser) y que todas las noches lo veía, y que al despertar ya no conseguía recordar quién era, pero era algo que no me importaba, porque sabía que en un momento volvería a verlo.
De pronto vi una moto por la carretera con dos personas. Con un pensamiento le dije a este ser, mientras seguía volando libremente, "Mira esos chicos de ahí, van a tener un accidente", él tan sólo asintió, aunque debo decir que no recuerdo exactamente su cara, "Pues me voy a verlo", añadí. Él me dijo con una voz profunda "ve", o tal vez me lo dijo mentalmente.
Debió ser una conversación mental, porque conforme nos decíamos estas palabras, me fui volando hacia ellos, hasta llegar a ver de cerca un rostro que conocía muy bien.
Poniéndome delante del conductor de la moto y desplazándome a toda velocidad hacia atrás, frente a su cara, aunque no recuerdo que hiciera ningún esfuerzo para mantenerme a esa velocidad, simplemente estaba delante y puesto que la moto iba en marcha, yo me estaba desplazando hacia atrás, bueno, el caso es que enseguida me di cuenta de que era yo y conforme me lo dije a mí mismo, con una increíble sorpresa, estaba ya dentro de mi cuerpo.
No recuerdo si sentí ese latigazo que damos a veces en la cama y que dicen que es el cuerpo astral cuando cae de golpe dentro del físico y se encajan. Sólo recuerdo que estaba tan feliz y desconcertado que me daba igual el accidente que iba a tener, porque estando en el aire ya dije que "esos chicos iban a tener un accidente" y no sabía porqué, iba a ser así.
En una fracción de segundo, cuando entré en el cuerpo, me caí al mismo tiempo de la moto... pero no tuve un accidente y me caí, me caí de la moto como si no tuviera ninguna fuerza para sujetarme o mantenerme erguido. Recuerdo que me dije, "mira el cuentakilómetros para ver a qué velocidad vas para explicárselo a la policía", porque sabía perfectamente que me estaba estrellando... aunque todo pareciera ir a cámara lenta.
La moto era una vespa, ningún cuerpo de moto entre las piernas, sólo el asiento y el manillar y me caí a plomo de la moto, viendo que circulaba a 60 km/h y que sabía que me iba a dar un buen golpe, que eso iba a doler.
Llegó una curva (al parecer muy famosa en la zona por los accidentes y creo que eso fue lo que disculpó un poco que lo tuviera, cara al público, entiéndase policía, compañía de seguros, familia, amigos, etc.), caí de la moto, caí contra el bordillo que separaba un carril de otro (el otro carril, de dirección contraria, estaba un poco más elevado y entre uno y otro había un seto haciendo montañita y con farolas), rodé bastante destrozándome el fémur izquierdo, haciéndomelo añicos y la moto aún siguió un poco más con mi acompañante completamente alucinado (perdón)...
...perdí el conocimiento. De vez en cuando abría los ojos y veía que seguía en el suelo, tenía un poco de frío y me cogía la pierna por el dolor, seguía solo... aunque sabía que Él estaba conmigo... bueno, debo decir que en esos momentos el dolor era demasiado fuerte, así que no sé si tenía demasiada consciencia de que Él estuviera conmigo.
Al rato volví a abrir los ojos y ya había mucha gente a mi alrededor, yo seguía en el suelo, pero mis amigos estaban conmigo y yo les decía que me había roto la pierna, que el dolor era demasiado grande para que no estuviera rota.
Me metieron en una ambulancia y me llevaron al centro de socorro, me cosieron la ceja izquierda, tenía toda la cara llena de sangre. Veía pasar la aguja con el hilo por delante de mi ojo, pero el dolor de la pierna era tan fuerte y el frío tan intenso, que eso era lo que menos me preocupaba... la consciencia iba y venía (qué divertido, nunca recordaba haber perdido el sentido y era algo nuevo, aunque es como dormirse, la verdad es que no recuerdo mucha diferencia).
Llegó la ambulancia que tenía que llevarme a Valencia. Ninguno de mis amigos pudo venirse conmigo y con el escándalo de la sirena volví a perder el sentido. Me desperté con el movimiento de cambiarme de camilla y demás, los doctores trasteaban en mi pierna y tuvieron que ponérmela en una jaula que la mantenía con forma de pierna. El dolor era increíble, me quejaba, hacían mucha fuerza para encajar la pierna, las astillas del hueso se me clavaban por dentro como si fueran cuchillos... entonces, caí en la cuenta, sabía que estaba MUY respaldado. Cerré los ojos y "desconecté" la pierna. Los médicos dijeron "mira, se ha desmayado", yo abrí los ojos y les dije "no, es que me he desconectado"... no recuerdo qué cara pusieron, pero creo que ya habían visto ese "autocontrol" otras veces.
Luego me hicieron más pruebas (recuerdo que me decía que cogiera mucho aire y yo apenas podía inflar el pecho), llegaron mis padres (pobrecitos, qué susto se dieron cuando les llamó la policía y llegaron al hospital y vieron toda mi ropa en una bolsa)... por cierto, perdí el reloj "musical" que acababa de comprarme.
No podía contar la experiencia que había tenido. Tuvo que pasar mucho tiempo. Al principio solamente se la conté a unos amigos, pero me dijeron que fue un sueño.
Los médicos les dijeron a mis padres que me quedaría cojo (y estoy seguro que de no haber sido por el trabajo que hicieron, de poco habría servido mi fuerza de voluntad, no sé...), que tardaría unos seis meses en poder doblar la pierna en ángulo recto y que tendría que hacer mucha rehabilitación.
Tardaron cinco días en operarme porque eran fiestas y cuando acabaron las fiestas y llegaron los médicos, tenían una cola de gente mucho más grave que yo. Recuerdo que un día que fui al quirófano, me sacaron porque llegó alguien más grave de urgencias y que al día siguiente, al entrar, me contaron que al corredor de motos Ricardo Tormo, le había pasado algo parecido, un accidente de moto.
Bueno, me pusieron una placa de metal con diez tornillos increíblemente largos (lo juro, cuando me los quitaron un año después, no podía creer que eso lo llevaba dentro, así pesaba la pierna). Mi cumpleaños estaba a dos semanas y le dije al médico que si estaría en casa para entonces, me dijo que ni en sueños. Yo le dije que podría conseguirlo y él me dijo que si conseguía doblar la pierna en ángulo recto, me iría.
Al día siguiente de la operación llegó a la revisión y me dijo que levantara la pierna, la levanté un centímetro... era imposible, pesaba una tonelada. Tenía la tensión a 24, me la tomaban con diferentes aparatos y daba lo mismo, incluso con uno en cada brazo. No entendían porqué. Yo les decía que mi cuerpo se estaba reparando y tenía que funcionar a otro ritmo.
Al siguiente día, cuando me dijo que levantara la pierna, se tuvo que apartar de golpe cuando levanté la pierna a la vertical y casi le doy en toda la cara, ya que estaba reclinado sobre ella. Alucinó y mis padres también... yo sabía que no estaba solo.
Empecé a hacer la rehabilitación y me relajaba y desconectaba la pierna para desviar el dolor y en doce días, dos antes de mi cumpleaños, movía la pierna como quería, no sólo doblarla en ángulo recto.
Hice sólo tres semanas de rehabilitación y me dijeron que ya estaba fuerte y bien.
Conté a los míos la experiencia astral, pero no lo tenían muy claro. Cuando al mes y medio de la operación fui a la revisión, le dije a mi madre que ya estaba curado (por cierto, no había dicho que no la podía apoyar en el suelo porque el hueso se tenía que formar y que tardaría mucho tiempo en poderlo hacer), bueno pues eso, le dije a mi madre que ya la tenía bien y ella me dijo que si de verdad salía andando de la revisión, creería en todo eso.
El médico me dijo que no lo entendía, que ya tenía el hueso formado y fuerte, pero que a todo el mundo lo hacía apoyar la pierna en tres meses y no podía arriesgarse a que se rompiera todo el invento por aventurarse en algo que se salía un poco de los cánones establecidos.
...a mí me sirvió para estar convencido de todo.
A los tres meses apoyé la pierna y comencé a andar.
La experiencia fue increíble. Reafirmó todas las creencias que había tenido durante mi vida. Tengo el recuerdo consciente del "ángel de la guarda" (cada uno lo llama de una forma y creo que todas valen) que me acompaña y la sensación de felicidad, paz y amor que se vive "ahí". No sé si eso es bueno o malo para la vida cotidiana, ya que te cambia todo, te reafirma a tal nivel, que es muy difícil que te hagan tambalear tus creencias. No sé, creo que no lo cambiaría por nada, a pesar del dolor que pasé.
(Por cierto, si os preguntabais qué había sido de mi acompañante, pues resulta que me vio todo ensangrentado e inconsciente y pensó que me había matado y que como su padre no quería que montara en moto, pues se fue y me dejó en el suelo. Sí, todo un amigo. Pero bueno, el caso es que no lo conocía de nada y me da igual. Bastante tuvo el pobre que iba de guapo y se raspó toda la cara, aunque se que le volvió al sitio después de curar las heridas).
Hasta hoy he estado intentando volver a contactar con ese "yo superior", "ángel de la guarda", "guía espiritual", tanto por sesiones de hipnosis, como realizando otros viajes astrales, pero me tengo que contentar de momento con el conocimiento y seguridad de que está ahí... que es más de lo que muchos sienten (y lo siento de verdad por los demás, porque hace parecer que se juega con ventajas en lo de creer).
Mil veces más desde entonces he intentado salir, y las otras tres que lo he conseguido, que han sido increíblemente iguales, han sido completamente inconscientes, de hecho, no las he recordado hasta el mediodía del día siguiente y de repente me he quedado parado y me he dicho "ondia, ahora que recuerdo..."
Una estando soltero y las otras dos ya casado, lo cual me alegró ya que pensaba, tontamente, que al tener a mi mujer al lado, tal vez nunca podría salir o que por llevar el anillo de casado tampoco podría... por eso dormía desnudo, sin caer en la cuenta que en el viaje astral del accidente, no sólo estaba vestido, sino que además iba en moto y llevaba un pasajero.
Bueno, el caso es que las tres han sido iguales. Me he despertado en medio de la noche, sintiendo que yo estoy como suelto dentro de mi cuerpo. Que es como si fuera más pequeño que él y me moviera dentro o no lo sé. Entonces asomo tranquila y suavemente la cabeza, como si tuviéramos la cabeza tapada con la manta y de pronto la asomáramos por arriba. Veo tan claro como si hubiera abierto los ojos, el corazón se acelera y puedo oírlo y en un segundo estoy subiendo hacia el techo.
Es tal la sensación de paz y tranquilidad, que no entiendo cómo la gente puede decir que es peligroso y demás. No sé, puede ser, pero gracias a Dios, yo no he tenido ningún problema nunca, todo lo contrario, es una maravilla.
Recuerdo que una de las veces, sentí tanto amor que no se me ocurrió más que rezar un padrenuestro. Menudo cachondeo hubo al día siguiente, cuando lo conté, (fue la segunda, bueno, la tercera, me refiero a la segunda sin contar la del accidente y ya estaba casado) diciéndome los amigos que porqué no canté una bonita "cansssión" en vez de rezar.
Bueno, me sigo elevando hacia el techo y entonces quiero ver mi cuerpo y me giro suavemente y me hace gracia pensar lo que quiero y cuido mi cuerpo y que cuando estoy en el astral, siento que yo soy "eso" y que el cuerpo de la cama es algo muy gracioso que casi ni tienen nada que ver conmigo.
...entonces, al girarme conscientemente, comienzo a caer hacia el cuerpo, encajándome suavemente en él y entonces abriendo los ojos y alucinando.
Es difícil tal vez entender lo que se siente cuando nunca se ha vivido esta experiencia. Muchas veces la he contado y bueno, unas veces se ríen, otras no le dan importancia, imagino que para muchos es inconcebible algo así, pero una cosa que me hace mucha gracia y me anima a seguir creyendo es que de repente, alguien en quien confías, alguien que nunca ha vivido una experiencia así y nunca le había dado demasiada importancia a lo que cuentas, o alguien cercano que simplemente jamás se imaginaba que le pudiera pasar, te cuenta un buen día que esa noche le ha pasado algo increíble, que se ha sentido de repente libre de su cuerpo, que ha notado como si flotara y de repente se ha visto desde el techo cómo estaba durmiendo tranquilamente en la cama su cuerpo, cuando ella era la que estaba en el techo... ¿algo mágico, no creéis?
Ah, desde que escribí esto, que lo tenía como en un diario web, he tenido otras experiencias de salida del cuerpo, pero siempre muy parecidas a las últimas.
Nota de KruelaConozco todos los sitios que nombras, también he veraneado en Cullera (en El Faro de Cullera), pero era más pequeña que tú cuando estuve allí :)
Lo que se me hace más raro de tu historia es esa capacidad de tener una proyección astral en plena conducción de moto, más bien diría que tuviste una visión y que ese Él que comentas, sería quien te dio la oportunidad de verlo. No sé, es todo tan complejo ¿verdad? En estos casos una y una no siempre son dos.
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Danesh
Hola, me ha precido muy curioso todo el texto de este rebeldillo de Cullera, jajaja. Paso de comentarle que quizá tuvo una visión porque si aceptamos mil y una historias fantasmales ¿por qué no hemos de aceptar ésta como auténtico viaje astral?
No es que entienda pero cuando escribe este chaval, parece estar contando la verdad, al menos eso emite, o eso recibo yo al leer. Lo que sí me pregunto, es si cabría la posibilidad de que ese viaje astral fuese producido a causa del choque. Me da igual que diga que veía como conducían hasta el accidente y tal, podría ser que del mismo accidente se salió del cuerpo, todo en fracciones de segundo, algún minuto, pero que en otra dimensión donde no hay tiempo se convierte en algo más duradero... y viaja incluso a unos momentos antes del accidente, donde empieza a ver todo lo ocurrido.
Lo que digo es que en lugar de tener el ostión y salirse del cuerpo viendo ese momento en el que esta ya tirado en el suelo, lo tuvo y se salió pero echó atrás un poco el tiempo, por lo que pudo ver cómo sucedía la historia, y de eso que vio con sus propias conclusiones pensando que se salió de un desmayo o algo así y a raíz de ello la moto fue al suelo porque él estaba en el astral con un guía.
Opino que se salió al astral, y que alguien estaba con él, algún ser, o su propio ser superior o divino, acompañando a su lado más infantil... pero se salió después de la ostia, que se pegó o porque más ciego que una peonza, o por cualquier otro motivo. Lo demás que se veía todo a cámara lenta etc... pues algo posiblemente normal en ese plano. La tranquilidad, la paz...igual.
De todos modos dejó abierta la poibilidad de que todo sea como él dice, aunque aporte un punto de vista personal a su historia que no tendría porqué ser... aunque lo fuera.Nota de Kruela
Deduzco que conoces Cullera :P Podías haber puesto de dónde eres tú. Hubiera estado bien. Cullera ha llegado a salir en los periódicos por motivos de OVNIS, no sé si lo recordarás, igual eres muy joven. Yo estaba allí cuando sucedió.
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