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Buenas noches otra vez, Kruela :
ahora te cuento lo que he vivido con el TAROT.Fue una maravilla descubrirlo. No creía en él y resulta que es como las brujas, haberlas "haylas"... pero nos encontramos tantas veces con estafadores... en fin, es un poco larga la experiencia, pero creo que vale la pena contarlo todo.
Un beso.
Natyae - Valencia, España
Tarot - Videncia - Astrología
"Sí, sí, me lo creo todo... todo menos los rollos del tarot. Sarta de mentiras y engañabobos... "decía yo a una compañera en una oficina de transitarios del puerto de Valencia donde trabajaba, cuando esta chica me contó que una amiga había ido a una chica, que le habían dicho que era buenísima, a que le tirara las cartas y le había contado un montón de cosas, incluso una enfermedad que tenía el padre como secreto de familia y que nadie sabía que la tenía excepto su mujer.
No sé qué es lo que me picó la curiosidad, porque la consulta costaba 3.000 pesetas, pero decidí ir para demostrarle cómo todo eso era mentira. Llamé por teléfono y concerté una cita para el día siguiente por la tarde (lo que no dije es que yo llevaba mucho tiempo, desde el día del viaje astral y mi encuentro con mi "ángel de la guarda", queriendo ir a hablar con gente que entendiera del tema y ésta era una buena oportunidad).
Al día siguiente, cuando salí de trabajar estaba nervioso. Si todo era mentira, no sabía qué era lo que me excitaba tanto. Llegué hacia la hora prevista a una tienda esotérica de algún lugar de mi ciudad. Tuve que esperar cinco o diez minutos y me dio tiempo para curiosear un montón.
La tienda estaba decorada de la forma habitual en las tiendas de este estilo. Brujitas, signos del zodíaco, olor a incienso, libros misteriosos, velas... todo lo que a mí me gustaba, pero yo manteniendo mi postura de detractor del tarot y un poco mi cabreo contenido de saber que me iban a "robar" tres mil pesetas.
También pensé que podían estar estudiándome para "adivinarme" mi vida en las cartas, así que hice un pequeño estudio de mí mismo. Vamos a ver, me dije, llevo el casco de la moto, así que seguro que me dice que soy aventurero, que me gusta la libertad y que mi vida corre peligro... me reí para mí. También llevaba una carpeta con apuntes, así que me diría que estaba estudiando y que los exámenes me ponen nervioso... en fin, pensaba cosas lógicas que nos sirven a todos.
Llegó el momento de pasar. Una chica sonriente me invitó a pasar a un cuartito todavía más misterioso. Removió una baraja sobre la mesa (bueno, primero se presentó y yo también, vigilando yo el no decir nada para que no se hiciera hipótesis sobre mi vida), me hizo coger una carta, recogió las cartas, barajó, me hizo cortar y empezó a contarme mi vida.
¡¡¡EMPEZÓ A CONTARME MI VIDA!!!!
No es que me contara cosas generales, es que empezó a contarme cosas que os aseguro que era imposible que pudiera saber. Ni siquiera mi compañera en el trabajo las sabía, por lo que podría hacer pensar que la había llamado y se las había contado. Recuerdo algo que leí en una revista de unos escépticos hablando sobre este tema en la que contaban que esta gente, refiriéndose a los adivinos, incluso removían la basura de la gente para saber cosas de ella y "acertarles" en sus predicciones.
Os aseguro que a esta chica no le dio tiempo de buscar en mi basura y que de haberlo hecho, no habría encontrado nada que le sirviera para decir lo que estaba diciendo.
Me dijo por ejemplo que me veía descentrado en mis estudios (jajaja, ya sabía yo que me iba a hablar de mis estudios, era fácil viendo la carpeta, jajajaja) y a continuación me dice que era curioso, que habiéndolos dejado hacía tanto tiempo y habiendo preferido trabajar, volviera a cogerlos para sacar esos títulos que quería, cuando en realidad me iba tan bien en el trabajo y además tenía ese otro trabajo que no cobraba y que me hacía tan feliz, esa obra social que tanto te gusta, me dijo.
¿¿¿¿¿ JOLINES ??????? (por no decir un taco mucho, mucho, mucho más gordo) No quiero ni explicar lo que sentí, porque no sé si conozco bastantes palabras en este lenguaje. Resulta que efectivamente, hacía diez años que había dejado los estudios para ponerme a trabajar. Me iba muy bien, pero tenía un trabajo (no deseo explicar demasiado para no ser pesado) cuidando unos niños sin padres, en el que no cobraba y que me llenaba mucho más que cualquier otra cosa que había hecho hasta entonces. ¿Cómo esta chica podía saber algo de esto?
De repente me dice que por cierto ve que el negocio de mi madre iba mejor, (¿?¿?¿?¿?) después de haber superado los problemas con el socio "traidor". Pero bueno, ¿acaso todos el mundo tiene una madre con un negocio que va bien una vez superados los problemas con el socio "traidor"? ¿Podía alguien explicarme qué estaba ocurriendo allí?
La consulta siguió y las sorpresas una tras otra. Fue increíble. No sabía qué hacer. Me había tirado por tierra mi teoría de la burla y estafa. ¿Cómo era posible que unas cartas de cartón, se reordenaran cada vez que barajaba para contarle el pasado, presente y futuro de la vida del consultante? Incluso las observaba por delante mientras las barajaba para ver si veía algo extraño... si se transformaban mientras las removía. Incomprensible.
Otra cosa que no entiendo es cómo puede aparecer gente por el mundo que diga que ofrece un millón de lo que sea, si alguien le demuestra que este mundo misterioso existe...
En fin, cuando acabó la consulta le pagué sin dilación, sin remordimiento de conciencia de pensar que perdía las tres mil pesetas... es más, salí fuera y me compré un libro y una baraja para aprender a tirar las cartas yo mismo.
JAJAJAJAJAJA.
Todavía no sabía las vueltas que me iba a dar la vida.Pasó algún tiempo (bueno, no demasiado) y viendo que necesitaba algo más para aprender, que con el libro no llegaba a sentir lo que "eso" debía transmitirme, me planté un día en la tienda y le pregunté a la chica (lo digo así para no decir su nombre, aunque tal vez le pregunté si quiere que ponga su nombre aquí, porque os aseguro que es increíble) que cuánto me cobraría por enseñarme a leer las cartas, que necesitaba aprender. Por "pura causalidad" (que conste que he escrito causalidad, no casualidad) me dijo que la semana siguiente empezaba un cursillo todos los jueves y que si quería asistir. No lo dudé un segundo. En unos minutos estaba apuntado al cursillo, ignorante de mí de en lo que me iba a meter.
Conocí gente superextraña y a la vez maravillosa. Conocí cosas que me iban llevando de una a otra. Fueron unos años geniales, porque estuve mucho tiempo metido en esto, formó parte de mi vida, cada vez más, cada vez más...
Éramos un pequeño grupo de gente que enseguida congenió. No más de diez o quince, no lo recuerdo. Las clases comenzaron y mis apuntes también. Lo apuntaba todo, lo releía todo, lo estudiaba y alegría fue lo que experimenté cuando me di cuenta de que pronto comencé a destacar (bueno, quiero decir que creo que se me daba bien y que desde luego digo "creo" por no decir que me iba genial... estoy muy contento por todo).
Conocí a gente muy curiosa. Recuerdo a Víctor, un gran amigo que le dijo a mi padre, estando un día en mi casa y cuando mi padre le dijo que se había comprado un coche nuevo verde, que le era extraño, porque lo veía en un coche gris. Ese día por la tarde, el concesionario donde había comprado el coche llamó, para decirle que en verde tardaría dos o tres meses en poder tener el coche, pero que en gris podía tenerlo esa misma semana... Víctor demostró tener una gran capacidad para la videncia, aunque nunca quiso aprovecharse o vanagloriarse de ello.
Antes que eso recuerdo que la profesora me llamó un día y me dijo si tenía inconveniente en pasarme media hora antes de las clases, porque quería hablar un momento conmigo.
Cuando llegué me dijo que pasara, nos sentamos y me expuso lo siguiente:
- Mira -me dijo- Lo que voy a decirte, tú lo escuchas. Si te parece una tontería te ríes, nos reímos, y seguimos tan normal luego la clase, pero si no te lo parece, mira a ver qué es lo que tienes que hacer para rectificarlo.... Resulta que cuando mi novio (Víctor) te vio el otro día pensó que qué pena, que lo guay que parecías y que lo poco que te faltaba de vida ya que ibas a perder la vida en una moto, grande, negra y con adornos dorados, que te iba a dejar un familiar, bueno, no era familia realmente, pero como si lo fuerais... de esa gente que llamáis tíos y primos, pero que en realidad no lo son. Que tú quieres comprarte una igual y que para probarla te la va a dejar un fin de semana. Ese día, entonces, te matarás.No pude más que quedarme perplejo. ¿Cómo podía saber nadie que yo me quería comprar una moto (bueno, eso sí) y que era una Honda Dominator negra, con los accesorios dorados, que tenía mi primo (bueno, en realidad no lo era) y que me la iba a dejar para probarla ese fin de semana.
Imagino que este chaval me salvó la vida, ya que no puedo imaginar nada más parecido a una advertencia de esta índole... lógicamente, ni probé ni me compré nada parecido a esa moto. Me compré una simple moto de 250 cc, una Yamaha especial y además en rojo.
Bueno, hicimos una buena amistad y llegó por fin el día de comenzar a andar nuestro camino. Vamos a ver. En el grupo, como ya he dicho, éramos unos diez o quince. De todos ellos, una astróloga con su hija, que ya tenían gabinete y estaban perfeccionando técnica, otra chica que también aprendió a tirar las cartas pero le daba un poco de apuro, otra más que era una pasada y usaba unas cartas misteriosas (yo ya tengo una baraja de esas que por cierto me la regalaron en este grupo en uno de mis cumpleaños) y yo fuimos los únicos que decidimos tirar las cartas y se nos daba más o menos bien, el resto creo que no se decidió... El caso es que una noche de San Juan, en las hogueras, en una fiesta de brujas en la playa del Saler, teníamos que soltarnos por primera vez y además un bautizo de fuego, montones de personas a la que no conocíamos de nada que venía a que les tiráramos las cartas.
Fue una pasada, y lo más gracioso de todo es que luego no recuerdo nada de nada, bueno de casi nada, de lo que hemos hablado. Se nos dio bien y disfrutamos como enanos.
Tiempo después tuve la oportunidad de participar en una organización benéfica como uno de los muchos "adivinos" que había. Se me ocurrió hacerme unas tarjetas y dárselas a todo el que entró en mi "garito" a tirarse las cartas. Poco después tenía una pequeña consulta en casa.
El resto ya es una historia. Debo decir que la dejé al poco tiempo porque me di cuenta de que me tocaba hacer un papel que no me gustaba demasiado. Vamos a ver, por ejemplo venía alguien y lo que más le interesaba era saber que si su marido iba a pillar el amante que tenía... y yo me quedaba de piedra. Otra me preguntaba que si su marido estaba con la secretaria o que si iba a tal sitio podría pillarle in fraganti... no sé, cosas de esas que no me gustaban.
Luego estaba la otra clase de gente. Le tiraba las cartas para ver cómo le iba el negocio, salía mal, las cartas me la representaban con pocos recursos económicos, además el marido le pegaba alguna vez... me daba pena, me sabía mal, le decía que no me pagara, que cogiera ese dinero y se llevara a los niños al cine o a merendar... venía a la semana siguiente y me decía que qué bueno era yo tirando las cartas, que como no le había cobrado se fue a no sé quién que está no sé dónde y le había dicho lo mismito que yo... Bueno, que él le había cobrado ocho mil pesetas (yo entonces cobraba dos o tres mil, dependiendo de la gente) pero que lo había dicho todo igual que yo... y yo me decía imbécil.
Así una y otra y otra y me dejé el gabinete. Pero hay que reconocer que hubieron muy buenas anécdotas y que sigo con las cartas, pero más íntimamente.
En una ocasión, estudiando (recuerdo que fue mi primer gran triunfo) me dijo mi hermano que le tirara las cartas. Le dije que no sabía bien todavía pero se empeñó. Le dije que era gracioso porque lo veía casado y con un hijo antes de final de año. La novia que estaba con nosotros dijo que se las tirara a ella también, que si no le salía lo mismo es porque la iba a engañar con otro. Salió lo mismo.
...fue un gran triunfo porque ahora tengo una guapísima sobrina de esa unión.
También en otra ocasión vino un compañero del trabajo para demostrarme que todo eso era una tontería... claro, ahora yo me pasaba el tiempo diciendo que eso era una pasada, que sí que existía y que desde luego había gente que se dedicaba a estafar y engañar y que eso era lo que hacía que tuvieran esa fama las cartas, pero que era real. Bueno, el caso es que vino a casa a demostrarme que no. Le dije (creo que a modo de disculpa) que a veces las cartas no querían hablar y que tenía que ser comprensivo. Se rió.
Comencé a tirarle las cartas. Le dije que era curioso. Que no estaban hablando. Que la historia que contaban no podía ser real y que lo sentía. Me dijo que qué era lo que decían las cartas.
Le conté que era curioso porque tenía a su madre en el centro de su vida, pero que de su padre no decía nada. Además que la madre estaba enferma y también que el tenía unos rollos extraños (que no hace falta contar ahora) con su novia... su cara cambió de aspecto. Su padre había muerto hacía muchos años y su madre quedó enferma del disgusto... su novia y él... ¿qué importa? Es la vida de cada uno y estar metido en todas estas historias metafísicas, cósmicas, de energías, almas... te hace tener la mente más abierta, creo.
Con todo esto sólo quiero decir que sí son reales pero que a la vez, también he conocido un montón de estafadores. Hay que tener mucho cuidado. No hay que confundir. Podría estar horas contando y escribiendo muchas experiencias. Hay videntes de verdad, pero muchos no saben de lo que están hablando, solamente cuentan lo que sienten. Sin ir más lejos, recuerdo una lectura de cartas en la que el ejemplo que le puse al consultante era que "era como si hubieras comprado un cuadro que a tu novia no le gusta pero que a ti te hacía mucha ilusión y que encima lo has colgado donde ella tenía pensado poner el de su abuela... pues algo así es lo que te pasa con tu novia" acerca de una discusión (bueno, lo de la abuela ya no se lo dije, la historia iba por otro lado pero es lo que digo, para no contar) y él va y me dice que era eso exactamente lo que había pasado.
Pues bien, yo ni me las di ni me las doy de vidente. Hablé de algo que me vino a la cabeza, imagino que como el amigo que vio a mi padre con el coche gris, pero no sabes que es una visión ni nada de eso. Simplemente cuentas lo que te viene en ese momento, e incluso es muy probable que un rato después ya no te acuerdes.
Más tarde también estudié y aprendí astrología. A la gente le gustaba cómo le hacía las cartas astrales, cómo les hablaba y cómo manejaba los datos... pero me sentía insatisfecho o inseguro, no sé, porque con cada tirada, con cada interpretación, necesitaba la aprobación del "cliente" para seguir diciéndome que todo eso funcionaba y yo era bueno. Finalmente decidí dejarlo por todo lo anteriormente expuesto.
...pero no debo acabar este apartado sin un breve resumen.
He conocido muchos estafadores y de verdad que "cantan" a un kilómetro, pero he conocido gente increíble. Maravillosa. Tengo amigos que simplemente tienen que relajarse para "entrar en contacto" con esa dimensión en la que "todo" se ve (no me preguntéis qué se ve ni cómo lo hacen, se relajan y te contestan a lo que les preguntas y de verdad que son muy buenos), he visto tirar las cartas con una maestría y precisión increíbles también. He conocido astrólogos que no escriben en ningún periódico horóscopos ridículos pero que son capaces de decirte que al nacer tú, tu madre estuvo apunto de morir por una complicación, que eres de esta manera o de esta otra, que imagina que tuviste una fuerte discusión con tu novia la semana pasada porque Marte pasó por tal casa y que vas a cambiar de trabajo tal mes y por fin las cosas te van a empezar a ir bien, con sólo echar una ojeada a tu carta astral.
He conocido mucha gente, pero nadie que me pueda ayudar a comunicar con ese ser tan especial que "se me dejó ver" en aquel accidente de Cullera que cuento en el mail sobre los viajes astrales.
De todas formas, magos, adivinos, brujos, astrólogos, estafadores, payasos y demás, están ahí y puedo garantizar que haberlos, "haylos".
PD.: Todavía recuerdo cuando escribía novelas. Pregunté a un astrólogo si algún día publicaría algo (novelas verdaderamente penosas, creo) y me dijo que era curioso que no me interesara por la música, porque tenía la carta astral de un genio musical (bueno, no tanto imagino). Lo curioso es que ahora compongo música, he hecho bandas sonoras para películas de animación que han ganado premios, obras de teatro, spots de publicidad, editado discos y nunca he estudiado nada de música... y no porque me lo dijeran, sino porque la vida me fue llevando y empujando a que compusiera y cuando me di cuenta, estaba metido también en ese mundo.Al menos curioso, ¿no?
Otra cosa, muchas veces la gente dice que si se tiran dos veces las cartas, no salen las mismas, por lo que son mentiras. Simplemente decir dos cosas. Al margen de que es muy probable de que salgan las mismas o al menos, que la tirada signifique lo mismo, hay que tener en cuenta de que si vas a cruzar un puente y hay un cartel que dice que sólo aguanta 50 kilos y tu pesas 70, pues no lo pasas y así no te matas, pero que tu puedes hacer lo que quieras.Con las cartas es lo mismo. Tú entras en la consulta y te dicen que te vas a matar en un accidente. Las vuelves a tirar y no te sale lo mismo, pues cierto, resulta que te has asustado y has decidido no hacer el viaje, por lo que es como si hubieras leído el cartel y no pasaras el puente... pero tú harás lo que quieras.
Cuando entras en una consulta de tarot, astrología, videncia en general, estás entrando en una encrucijada de tu vida. Un cruce del que salen mil caminos diferentes y que dependiendo del que cojas, la vida será de una forma o de otra. Para acabar. Sin ir más lejos. Hace tiempo, un amigo le dijo a una "cartomante" ya que fue con tarot, que mirara algo acerca de un trabajo que estaba esperando y que necesitaba desesperadamente. La chica le dijo que no había ningún problema con ese trabajo, pero que justo antes de que lo llamaran iba a salirle otro realmente bueno, pero que no se preocupara, que el mejor de los dos era el que él cogiera.
Al día siguiente sonó el teléfono y era una empresa diferente que le hacía una muy buena oferta de trabajo para incorporarse ya... no necesitaba esperar a la multinacional.
Nota de KruelaEs curioso, a mí siempre me ha dado miedo que me echen las cartas. ¿Puedes entenderlo? No tengo miedo prácticamente a nada pero sí a que me avisen de una desgracia, porque que me hablen de mí no me preocupa, sé cómo soy y a lo que aspiro en esta vida, pero no me ocurre lo mismo con la posibilidad de que te den una noticia que haga que tu vida cambie porque te condiciona totalmente.
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Veronica Valenzuela (Durango, Durango. México)
Me encantó mucho las experiencias que has tenido, me gustaría ponerme en contacto contigo. Mi nombre es Veronica Valenzuela y vivo en Durango, Durango, México. Mi correo es verovale79@hotmail.com.Lina Riquelme (México)
Me fascinan estás cosas místicas y lo de las cartas, soy asidua a la lectura de cartas, me encantaría poder ponerme en contacto con Natyae, ojalá pudiera escribirme, mi correo es beta65@hotmail.com.
Gracias Kruela, todas tus páginas son excelentes.Candy (España)
Me ha gustado muchísimo la experiencia y con todos los detalles que das. Te cuento, a mí me pasa algo parecido cuando hablas de cómo esa chica te echó las cartas por primera vez... veo el pasado, presente y futuro de esa persona... a veces incluso me pongo muy nerviosa porque veo imágenes demasiado rápidas que no puedo interpretar y lucho para que mi mente vaya más despacio. Pero al contrario que a ti... yo no he encontrado más que estafadores y gente desgraciada que buscan una salida a su pobre situación económica. Me pasa desde los nueve años. Yo leo las cartas españolas, siento las energías de las manos y mientras más veo es como si me estuviese dando un subidón de adrenalina, acabo muy nerviosa. No he encontrado a nadie que me enseñe a controlar esto... Por eso te felicito porque hayas encontrado gente tan maravillosa que te ha ayudado a explotarlo. También te digo que nunca he cobrado, bueno una vez en plan de coña cien pesetas... en Halloween... pero nada más, ni quiero ganarme la vida con ello... pero necesito explorar este terreno porque siento que me estoy perdiendo una parte muy importante de mi vida. Perdón por la extensión. Tienes mi voto.Mary Carmen (Madrid. España)
Hola. Me llamo Mary Carmen y soy de Madrid.
Quisiera votar la experiencia que tuvo Natyae con el tarot. Pero antes tengo que explicar la que tuve yo. No sé cómo me inicié en el mundo de las cartas del tarot. Aún no recuerdo si vinieron ellas a mí o las busqué yo. No soy muy buena en la lectura. Tal vez mis aciertos (los pocos que tengo) no sean más que fruto de mi... ¿cómo podría llamarlo?... ¿comprensión de la vida?. En fin... Quise conocer a gente que sí que tuviera eso que yo llamo "poder". Entré a formar parte de eso que se llama "gabinete", los que hacen consultas telefónicas. No encontré más que humo. Y lo más increíble es que se creían que "acertaban". Y nada más lejos de la realidad... Me fui de allí, decepcionada y sintiéndome engañada. No quería participar en ese engaño, en el que se jugaba con los sentimientos de personas que sufrían y tenían carencias de todo tipo. Y con su dinero. No quería. Bueno, no encontré gente en ese sitio, pero no me rendí. Fui a consultas particulares y, aparte de la pérdida de tiempo y dinero, no encontré lo que buscaba. Tal vez pensaréis que salí decepcionada porque no me dijeron lo que quería oír. No, no era eso. Salí decepcionada porque no sentí que tuvieran el "poder".Bueno, siempre soñé con encontrarme por la calle con alguna persona corriente que me parara y me dijera: "Tienes tal problema. En tu infancia te pasó cierta cosa. Te va a pasar ésto, ésto y ésto...". Y, lo que es más, que yo me cerciorase de que todo eso pasara. Hay una cosa que yo quiero que me pase, pero no está en mi mano, sino en la de otra persona. Yo no puedo hacer nada para que pase. ¿Por qué no sucede?. Los falsos "videntes" dicen que es porque he cambiado o retrasado mi destino, o porque esa persona lo cambió (pero si esa persona no sabe lo que me leyeron, ¿cómo iba a cambiarlo?. ¿No se puede cambiar sólo si se sabe con anticipación, y eso a veces?). Cada vez me dejan más a oscuras.
Natyae, ¿dónde se encuentran esas personas tan maravillosas que le pueden decir a uno cosas que se van a ir encontrando en el camino?. No creo que leas esto, pero si lo haces, me encantaría que te pusieras en contacto conmigo a través del e-mail: cfrias@hotmail.com. Es algo que me obsesiona eso de encontrar un resquicio de verdad en medio de tanta "mierda".
Sigo "leyendo" las cartas, aunque aún no he aprendido gran cosa sobre ellas, y no creo que llegue a tener la capacidad para ello. Me gustaría volver a creer que existen personas "mágicas". Pero, repito, en mi camino no las he encontrado aún. ¿Existen?. Creo que soy como santo Tomás, necesito pruebas. No quiero desmontar teorías, no voy por el lado científico, sino por el del corazón.
En cuanto a la votación, me ha encantado la historia. De verdad.
Espero tener noticias tuyas, si es que quieres, claro. Tal vez me ayudes a saber dónde buscar.
Un saludo.Nicolás Oyola (Lima. Perú)
Muy interesante todo lo que cuentas Natyae. Me atrae bastante este tema y el de la Astrología. Soy Escéptico para muchas cosas, pero estos dos temas me llaman la atención, por haber visto predicciones que se cumplen. Ojalá puedas ponerte en contacto conmigo para aprender un poco más. Mi correo es oyolan70@hotmail.com. Gracias Kruela.
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