EXPERIENCIAS PERSONALES DE TERROR EN LA CASA DE KRUELA
Otra historia de 'chaneques'
Fernando Bolaños (Ciudad de México. México)
Estimada Kruela: aquí te tengo otra historia de los "chaneques"
 
Sucede que en el 2002, algunos amigos y yo decidimos emprender un viaje por el sur del estado de Veracruz, ya que era nuestro último año de la escuela Bachiller y cada quien tomaría rumbos distintos.

Total que fuimos a visitar la región de los Tuxtlas (San Andrés y Santiago). Para  llegar a San Andrés se cruza un tramo de carretera conocido curiosamente como "los Chaneques". Nos llamó la atención el nombre y les conté la historia que me sucedió hace algún tiempo y que tú ya conoces también. Llegamos a San Andrés y nos hospedamos en el hotel. Arrivamos de noche y pues veníamos cansados por lo que nos dispusimos a bajar al restaurante a cenar algo para posteriormente retirarnos a dormir.

Al día siguiente continuaba la duda del nombre del tramo de carretera. Durante nuestro recorrido por el centro de aquel pueblito uno de mis amigos le preguntó a unos lugareños que vendían artesanías, acerca de la carretera de los chaneques. Le contaron que ese lugar en específico está muy poblado por aquellos seres, que cuando transitáramos por ahí dejáramos el auto aparcado a una orilla, apagándolo por completo, y permaneciéramos sin hacer demasiado ruido. Pronto empezaríamos a escuchar a los chaneques, seres curiosos y traviesos por naturaleza, acercarse al auto, lanzarle piedras e incluso subirse al toldo, pero que fuéramos cuidadosos, ya que en una de esas podrían dañar algún neumático o hacer que el motor fallara.

Nos miramos entre nosotros pensando "sí, claro". Regresábamos de visitar una cascada conocida como "Salto de Yepantla", la noche había caído y estábamos próximos a transitar por aquel tramo carretero. Decidimos hacer el intento para ver si era cierta aquella historia. Aparcamos el auto, permanecimos callados... y nada. Estuvimos así aproximadamente 10 minutos y nada sucedía cuando de pronto escuchamos que una roca pequeña golpea el auto. Despúes se escuchó un impacto más fuerte. El dueño del auto desciende enojado a revisar que no le hubiera pasado nada al auto por los impactos. Nosotros nos asomamos por la ventana y veíamos muchos puntitos rojos que se movían entre los arbustos, pero pensamos que podían ser algunos animales que merodeaban por ahí. En eso mi amigo regresa corriendo, pálido y muy nervioso diciendo que había visto a un chaneque (y lo describió tal como el que ví en casa de mis primos). Intentamos poner en marcha el vehículo, pero no arrancaba, después de tres intentos lo logramos y salimos a toda velocidad. Ahora no dudo en la existencia plena de estos seres.

Saludos Kruela.
Fernando Bolaños México D.F
 


[VOTAR EXPERIENCIA] ~ ~ ~ [ENVIAR MI EXPERIENCIA]
recuerda poner tu nombre, ciudad y país para el voto

© Todos los derechos reservados. No plagiar ni copiar el contenido de la web.
Webs relacionadas ciberanika | Anika Entre Libros | Anika Cine MagazineVinilo  |

© La Casa de Kruela, ciberanika.com
[si sólo ves esta página y no ves el menú, pincha aquí]