EXPERIENCIAS PERSONALES DE TERROR EN LA CASA DE KRUELA
Figuras espectrales en mi casa
Gillian
Kruela: antes que nada quiero agradecerte porque gracias a tu página he conocido a una persona con quien me identifico mucho, ya que vive los mismos males que me aquejan a mí, y por cierto, fue quien me dio la fuerza para publicar esto, cosa que para mí significa dar un gran paso, pues reconocerlo al momento de recordarlo es demasiado difícil.....

Soy Gillian (nombre falso), de 14 años.....

Desde su primer matrimonio, mi madre tuvo problemas muy graves para embarazarse, era prácticamente estéril... Pero todo cambió después del 13 de Octubre de 1987; falleció mi abuelo, hecho, fuera de lo sentimental, insignificante... O así lo creyó mi madre hasta que, tres semanas después supo que llevaba 21 días de embarazo, exactos... Gillian venía en camino... Personas cercanas a mí justifican con ese hecho todo lo que me pasa.....

Lo primero que recuerdo sucedió cuando yo tenía tres años: acababa de hacer un berrinche, no recuerdo por qué, pero del coraje no podía conciliar el sueño; de pronto comenzaron a escucharse gritos de terror, unidos a escandalosos ruidos similares a los de los cohetes, no sabía lo que pasaba, tenía sólo tres años; tomé una almohada y corrí a un rincón de mi habitación, tapé mi cara con la almohada... Cuando abrí los ojos estaba paralizada, algo o alguien me devolvió a mi cama y comenzó a acariciarme la cabeza, fuera lo que fuera no lo miré, pero tenía dedos largos y delgados, no eran de mis padres... Se levantó, escuché sus pasos dirigiéndose hacia la ventana; comenzó a susurrar, parecía la voz de una mujer llorando, no escuché lo que decía... Después me armé de valor y como pude dirigí mi mirada hacia "eso", no desvié los ojos: sólo pude apreciar que no tenía nariz ni cabello, sus ojos estaban en blanco y sus pómulos resaltaban demasiado de su rostro, era alto y con brazos cortos... Muerta de miedo grité horrorizada... La figura se empequeñeció hasta desvanecerse y mi madre entró corriendo en la habitación para consolarme... No pude decirle nada, si lo intentaba rompía en llanto...

Dos años después mi papá se fue de la casa, justamente una semana antes del día de reyes... El día tan esperado por una chica de cinco años llegó, yo le tenía miedo a la oscuridad, pero estaba tan emocionada por ver mis juguetes nuevos que lo olvidé, mi reloj marcaba las 5:49 de la madrugada... Bajé las escaleras entusiasmada, pero esa emoción no tardo en convertirse en pánico: al llegar a la sala me topé con un hombre, parecía un hombre, pero no lo era, estaba vestido de revolucionario y te juro que si las miradas mataran no hubieses recibido este mensaje... Se me heló la sangre ¿qué hacía ese hombre ahí?, quería gritar, quería correr, pero mi cuerpo estaba dominado por esa fría mirada, no sentía ni las manos... De pronto se levantó, y con pasos extraños hizo notar una herida del tamaño de una rata en su muslo izquierdo, pero aún así se dirigió a la cocina con paso firme... La razón me hizo reaccionar y salí corriendo a las habitaciones, quise entrar a la de mi madre, pero estaba cerrada; prendí todas las luces de la planta alta de la casa y corrí a la habitación de mi abuela, donde rompí a llorar... Al día siguiente se lo conté a mi mamá, pero no me creyó... Desde entonces las luces del pasillo, del corredor y de las escaleras se prenden una y otra vez sin motivo aparente, como si alguien quisiera recordarte cada momento que hagas lo que hagas no se irá, por que él/ella llegó primero...

Hace tres años una anciana nos invitó a pasar Navidad con ella; asistimos gustosas, pero antes de la media noche sus traviesos bisnietos ya me tenían harta, se me hizo fácil pedirle las llaves de la casa a mi mamá, dar las gracias y retirarme... Llegué y subí las escaleras y abrí las puertas de mi habitación; cambié mis ropas por un pijama y me dejé caer sobre la cama; el reloj marcaba 11:50... De pronto la anciana que me invitó a pasar la noche con su familia estaba al pie de mi cama; me levanté de un salto, me puse pantuflas y me abrigué con una chaqueta de mi madre para después salir disparada de la casa... Al salir me tropecé con mi mamá, que iba a hacer una llamada telefónica; sus palabras me sonaron a fríos disparos: "La señora se desvaneció, su corazón no late, acaba de morir....."..... Me ahorré todo comentario.....

Hace unas semanas llegué a mi casa agotada por las clases de baile que imparten en mi colegio (taller extraclase); entré y ví que la mesa estaba puesta para tres personas y me senté; mi madre y mi abuela se hallaban en la cocina conversando... De pronto escuché los pasos apresurados de algo en la planta alta de la casa; las luces del corredor se encendieron, como dando aviso de la llegada de alguien... Ví a un niño, o parecía un niño, se asomaba por el pasillo apoyándose en el techo de las escaleras; fue una imagen horrenda: era negro, pero no de raza mulata, era negro como la oscuridad, sus ojos estaban en blanco, no tenía nariz y su carnosa boja era roja, pero de un color más intenso que la sangre... Un largo y profundo escalofrío recorrió mi espina, entonces estallé en llanto... Mi madre preguntó qué me pasaba, le expliqué, pero su única respuesta fue "Si no quieres decirme afróntalo, no tienes que inventar esas historias, son patéticas".....

Mi madre niega todo lo que me pasa, me cuesta trabajo soportar esta situación, pero saber que no cuento con el apoyo de mi madre me cuesta más, es por eso que te doy las gracias infinitamente, pues gracias a tí he podido mantenerme en contacto con personas que pasan por situaciones similares a las mías, aunque un buen consejo, si se puede, no estaría de más..... GRACIAS.....
 
 

Nota de Kruela

Tú y yo ya hemos hablado por e-mail de tu situación, Gillian. Me gustaría pedir a los lectores que si tienen forma de ayudarla lo hagan poniéndose en contacto con ella a través del foro (de modo que su correo electrónico siga siendo privado). Si entre los lectores hay quien se cree capaz de ayudarle, por favor, que lo haga. Abstenerse indeseables, sensacionalistas y gente con mala educación. Gracias.

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Dxniel
A mí me pasa algo muy parecido, agrégame en msn dxniel@hotmail.com, para conversar de esto, ¡¡¡ánimo!!!

Karol Vargas
Hola, lamento mucho no poder ayudarte, pero pienso que tu problema es que puede ver tanto malos como buenos espíritus, ¿no se te ha ocurrido pensar que algunos de ellos (los buenos) podrían ayudarte a alejar a los malos?. Yo sé que no tener apoyo es muy duro, pero es difícil apoyar lo que no se entiende y sobre todo lo que no se vive, claro que con esto no los justifico. Yo nunca he vivido tu problema pero igual te apoyo y dentro de lo que pueda te ofrezco mi ayuda.

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