EXPERIENCIAS PERSONALES DE TERROR EN LA CASA DE KRUELA
Oí una voz y me sentí inmovilizada
Annie (Madrid. España)
Lo que os voy a contar no sé aún si fue un sueño o qué fue, pero para mí fue una experiencia muy desagradable que espero no volver a sufrir nunca. La he recordado ahora al leer el sueño titulado "Inmovilizada", porque tiene un cierto parecido. Paso a relataros lo que me ocurrió.

Una noche cualquiera estaba durmiendo en mi cama plácidamente. No recuerdo que estuviera soñando nada malo, sino que me encontraba de lo más a gusto. Pero de pronto, ocurrió algo que me paralizó. Sentí como si alguien me hablara al oído; pero no era un susurro ni un grito, era más bien en voz baja pero con fuerza, con mucha brusquedad ¿entendéis?

El caso es que noté perfectamente en mi oreja el golpe de aire de su aliento, y una voz (creo recordar más femenina que masculina) que me dijo dos palabras inconexas muy seguidas. No consigo recordar cuáles eran. Sólo que cada una tenía dos sílabas y que no tenían nada que ver una con otra. Lo que me aterrorizó no fue el contenido del mensaje, sino cómo se produjo. Lo cierto es que aquello me despertó de mi plácido sueño, me sobresaltó como jamás nada me había sobresaltado y me quedé tumbada, totalmente aturdida, sintiendo como el mayor ataque de pánico que he sentido jamás me invadía por completo.

Intenté moverme, pero era inútil. Estaba totalmente paralizada. Sentí como poco a poco se erizaba todo el vello de mi piel hasta el punto de hacerme daño; la sensación de ponérseme la piel de gallina me subía desde los pies hasta el cuello, notando incluso como se ponía de punta el pelo de mi cabeza.

Quise gritar -sin saber siquiera por qué, pero quería hacerlo- pero cualquier intento era inútil. Intenté autotranquilizarme -supongo que todo lo que os narro sucedió en pocos segundos, pero lo recuerdo como una eternidad agonizante- y quise gritar de nuevo. De pronto, sentí como si mi cuerpo, que parecía por unos momentos de cristal, de lo rígido que estaba, se relajaba, y conseguí mover no sé qué músculo. De mi garganta salió una especie de ruido gutural, lo más parecido a un grito que pude emitir, y esa sensación de rigidez empezó a remitir. No entendía nada, seguía muy confusa, pero la sensación de miedo hacia aquella cosa extraña -escrito aquí puede parecer una tontería, pero os juro que fue horrible- no cesaba, y yo sólo pensaba "por favor, quiero dormirme, quiero dormirme, quiero dormirme..." Poco más recuerdo de los segundos posteriores, sólo sé que tuve la suerte de dormirme enseguida- de alguna forma quería huir de aquella sensación- y pasé sin pesadillas el resto de la noche.

A la mañana siguiente, cuando desperté, recordaba todo perfectamente. De forma confusa se lo conté a mi familia sin saber seguro si había sido parte de un mal sueño. Aunque, con sinceridad, sé que algo raro ocurrió aquella noche. No sé cómo llamarlo, pero estoy totalmente segura de que aquello, fuera lo que fuera, me despertó desde el exterior, y que no formaba parte de una pesadilla. Como os decía al principio, jamás he vuelto a padecer algo parecido; pero me gustaría que si alguien lo lee y ha pasado por alguna experiencia similar la compartiera conmigo, para ver si lo entiendo mejor.

Ayuda a que no desaparezca la web, pincha aquí



Veronika

Hola Annie:
Mi nombre es Verónika y me gustaría compartir contigo lo que me pasó a mí.
Eran como las diez de la mañana de un sábado o domingo, no recuerdo bien y yo todavía me encontraba en mi cama entre dormida y despierta, luchaba por volverme a dormir ya que es algo que me encanta, en ese tiempo compartía una litera con mi hermana y mía era la cama de abajo, ya ella y toda mi familia hacía rato que se habían levantado y estaban en el comedor desayunando.

Yo como te decía luchaba por volverme a dormir, y me movía de un lado a otro. En un momento dado me puse boca arriba con miles de colchas o edredones encima ya que soy muy friolenta y me gusta dormir lo más acurrucada posible, fue en ese momento en que sentí como si alguien me aprisionara a la altura de mis hombros con una de mis colchas. Como la sensación ya la había sentido en ocasiones anteriores, reaccioné rápidamente moviendo uno de mis brazos como quien espanta algo y luego de lo más tranquila me volví a acomodar para lograr conciliar el sueño.

No pasaron ni cinco minutos y volví a sentir la misma sensaciónde aprisionamiento, pero esta vez no me dió tiempo a reaccionar, la presión era tanta que no me dejaba respirar, mis músculos se entumieron, no podía moverme y tampoco era capaz de articular palabra alguna, y lo peor estaba por venir. Durante la experiencia estaba aterrada, y me aterré aún más, cuando de pronto mis cabellos se fueron hacia atrás con fuerza como si alguien estuviera jalando de ellos para evitar que pudiera mover mi cabeza. Yo apretaba mis ojos con fuerza para no abrirlos pues no quería ver lo que estaba frente a mí. Para ese momento yo ya estaba convencida de que ese algo, no podía ser humano ya que nadie de tamaño normal podría entrar entre mi cama y la cama de mi hermana, la presión no cesaba y lo único que pensaba era que necesitaba un poco de aire para no morir asfixiada. Aún recuerdo cómo eso se acercó tan cerca a mi cara, y de pronto empezó a respirar en forma más o menos agitada era como: HAAAAA,   HAAAAA, HAAAAA

Recuerdo como si hubiera sido ayer, cómo es que pasaba a tráves de mi cuerpo desde mi cuello hasta mis pies esa respiración extremadamente fría. En ese momento fue que empecé en mi mente a llamar a la sangre preciosa de Xto (un amigo de la parroquia me dijo que era lo mejor en estos casos) y poco a poco ese ente empezó a deslizarse, y yo fui recuperando el movimiento. Cuando por fin pude moverme me levanté a toda prisa y tomé en mis brazos mi biblia la abrí y leí.

No recuerdo qué libro fue (alguno del antiguo testamento) que decía más o menos así: No temas si el enemigo te ataca, tus murallas están cercadas y tus puertas protegidas, pues tu guardián es el Señor. Eso me tranquilizó mucho y es así como pude sobrellevar esta experiencia, sabiendo que mi querido Jesús luchaba una batalla paralela con lo que en ese momento me estaba atacando y definitivamento lo venció.

Espero que te haya gustado mi historia.


Rosalía Acosta

Yo también tuve una vez una experiencia similar. Me encontraba haciendo un silicio, que es orar en el piso. Y cuando estaba dormida me despertó el peso de algo que estaba sobre mí. Yo estaba boca abajo y no podía voltearme, pero esa fuerza sobre mí me aprisionaba y no podía ni respirar. Entonces reprendí esa enviación demoníaca y poco a poco recuperé mi movilidad.


Miriam (Zaragoza. España)
23/08/2006

Hola Annie.
He leído tu historia y creo que a mí me sucedió algo parecido, lo que voy a contar no sé si ha sido un sueño, pero la verdad es que fue bastante desagradable la sensación. Resulta que no es la primera vez que me pasa, ya escribí una experiencia similar, pero voy a contar esta porque me quedé bastante flipada, vamos que ésta fue la peor.
 
He leído muchas historias acerca de lo de la "subida del muerto", o lo de las alucinaciones hipnogógicas, y lo que me ocurrió se asemeja bastante a ambas, bueno, en realidad no sé cómo clasificarlo.
 
Resulta que una vez, mientras intentaba dormir (recuerdo que estaba boca abajo), sentí una especie de escalofrío a la vez que me quedé paralizada, no podía moverme por mucho que lo intentara; al mismo tiempo creí oir unas voces que no entendía; también notaba cómo mis piernas hacían un movimiento como para salir de la cama, vamos, una sensación de como que sales de tu cuerpo, y también como mi cabeza o mi cuerpo entero, intentaba moverse hacia arriba (la verdad es que no sé explicarlo), y rápidamente volvía a su sitio, a la vez que un sonido gutural salía de mi garganta. Sé que es bastante raro lo que estoy contando, pero eso duró como unos 10 segundos que para mí fueron interminables. Poco a poco fui recuperando la movilidad y el control de mi cuerpo, y después me conseguí dormir.
 
Un beso. Miriam (Zaragoza)

 
 

Ayuda a que no desaparezca la web, pincha aquí


[VOTAR EXPERIENCIA] ~ ~ ~ [ENVIAR MI EXPERIENCIA]
recuerda poner tu nombre, ciudad y país para el voto

© Todos los derechos reservados. No plagiar ni copiar el contenido de la web.
Webs relacionadas ciberanika | Anika Entre Libros | Anika Cine MagazineVinilo  |

© La Casa de Kruela, ciberanika.com
[si sólo ves esta página y no ves el menú, pincha aquí]