HENRY
LEE LUCAS y OTTIS TOOLE
Psicópatas, Necrófilos y Amantes |
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Henry
Lee Lucas, sádico y necrófilo |
El 23 de Agosto de 1936 nacía en el seno de una familia
mísera Henry Lee Lucas. Los Lucas tuvieron un montón de hijos de los cuales
él y su medio hermano (uno de tantos) fueron criados por un par de alcohólicos que
fabricaban whisky adulterado, y para añadir algo más de dinero la madre se prostituía.
Realmente, Viola era la única fuente de ingresos en la casa después de que su marido,
Anderson, perdiera las piernas. Los otros hijos que tuvieron fueron dándolos en
adopción, endosándolos a familiares o abandonándolos en orfanatos. Su casa de Blacksburg,
Virginia, era una comunidad rural de las montañas de los indios Apalaches, y seguramente
a aquello no se le podía llamar casa con las cuatro palabras por lo misérrima que
era.
Henry Lee Lucas era un sádico bisexual que asesinó a once
personas incluyendo a su propia madre, Nely Viola Lucas, una india expulsada de
su propia tribu que le parió sin querer tenerlo
y le crió a palizas. Siendo crio vio a su madre
prostituirse, de hecho ella misma les obligaba a ver
a él, a su medio hermano y a su marido, cómo atendía a sus clientes pues lo hacía
en casa. Pero quizás le hiciera más
daño ver cómo su madre golpeaba también a su padre,
Anderson Lucas, un
alcohólico
al que le faltaban las piernas porque se durmió en plena borrachera en las vías
de un tren, o peor aún, soportar que su madre le vistiera como si fuera una niña.
Por supuesto se crió desnutrido, sin atención, sin educación
ni valores. Durante un accidente en la escuela tuvo un percance, se lastimó el ojo
y como su madre no le llevó al médico, lo perdió. Le pusieron un ojo de vidrio y
se le quedó un párpado algo caído (en la foto parece que puede apreciarse el detalle).
Pero no fue la única burrada que cometió su madre con él; además de que solía morderle
con frecuencia, en cierta ocasión le propinó tal paliza que lo dejó semiinconsciente
durante tres días, hasta que el proxeneta de su madre, el Tío Bernie, al
que había metido en casa, lo llevó al médico por su cuenta. De ese episodio a Henry
Lee le quedaron secuelas, tuvo mareos, dolores de cabeza y varios años de confusión
mental.
Respecto a la educación, Henry Lee sólo llegó a asistir
a la escuela hasta 5º de primaria, de modo que los únicos valores y educación que
recibió fueron las palizas y la mala vida de su madre, el comer en el suelo o el
jugar con navajas sin que nadie le dijera nada. Parece raro decirlo pero puede que
fuera una bendición en parte que saliera del colegio porque la madre le obligaba
a ir a al escuela vestido
de niña, descalzo, y según ratifica una de sus hermanas
incluso le hacía bucles en el pelo. Una maestra que se apiadó de él le regaló un
par de zapatos, y Viola se enfadó con él por aceptar el regalo. No tenía caridad
ni alma. Cuando los maestros decidieron intervenir en favor del niño, Viola Lucas
les dejó bien claro que ella era quien cuidaba a su hijo y que lo haría como le
diera la gana, que era su vida y que no interfirieran.
Antes de los 10 años Henry Lee ya estaba prácticamente alcoholizado de beber el
whisky adulterado que fabricaba el padre, whisky que aunque era para vender, terminaba
casi siempre en el estómago de Anderson, y que él mismo alentaba a su hijo para
que lo consumieran juntos.
En 1950 los padres tuvieron una discusión que terminó con
la marcha del padre. Para cuando encontraron al hombre, conocido como Lucas Sin Piernas ("No Legs Lucas"),
estaba muerto y congelado en el bosque. Se puede decir que se había suicidado porque
sabía que allí moriría como murió: de una pulmonía, pero también se dice que fue
Viola quien tiró a su marido de casa y, a falta de piernas, quizás no tuvo muchas
opciones.
Sus primeras experiencias sexuales las mantuvo
con animales a los que violaba para luego asesinarlos. Nadie lo esperaría
de un niño
con esa cara de buen chiquillo... pero cuando falleció su padre, el novio
y proxeneta de su madre, el tío Bernie, le inició en la zoofilia y le enseñó
a torturar animales. Como esa era parte de su educación, el pequeño Henry Lee se
dedicó a fornicar con ovejas y perros para luego degollarlos y a continuación, una
vez muertos, volverlos a penetrar. Según la biografía de Biography Channel, Henry
también mantuvo relaciones sexuales con su hermano.
Finalmente Henry
Lee no quiso quedarse a vivir con su madre
y se marchó pero como era
joven y no sabía hacer nada se dedicó a robar, lo que le llevó a reformatorios.
Henry Lee contó que había matado a su primera víctima con
15 años, en marzo de 1951, a una chica de 17 que le rechazó sexualmente, y que luego
tiró su cuerpo a un vertedero. Lo cierto es que no se encontró el cuerpo de esta
chica pero había habido una desaparición por esas fechas y podría tratarse de la
joven Laura Burnley. Además, Henry Lee acabó retractándose de su confesión.
En 1954 con una sentencia de 6 años de cárcel por varios robos alrededor de Richmond,
Virginia, Henry Lee fue encarcelado pero se escapó del penal de Richmond para ir
a casa de Opal, su medio-hermana que vivía en Tecumseh, pero lo capturaron y lo
volvieron a encerrar.
En la cárcel tuvo sus primeras experiencias sexuales
con hombres y cuando salió de allí, el 2 de septiembre de 1959, se fue a vivir a Tecumseh,
a casa de su medio-hermana Opal. Allí conoce a Stella y antes de Navidad le propone
matrimonio, pero su madre se enteró y se negó a que se casara. Estaba acostumbrada
a que su hijo hiciera sólo lo que ella quería, y no iba a permitir que nada cambiara.
La madre le llamaba por teléfono e insistía en que Henry
Lee volviera a casa pero él se negaba una y otra vez, y finalmente ella decidió
ir a buscarle. Tras una violenta discusión Stella rompe el compromiso, algo que
perturbó aún más a Henry Lee.
El 11 de enero de 1960, madre e hijo tuvieron una pelea
porque ella quería llevárselo a su casa y él se negaba a volver. Ella con una escoba
y 74 años a sus espaldas, y él con un cuchillo y 23 años. Los dos estaban ebrios
de alcohol y el cuchillo terminó en la garganta de Viola Lucas. Lucas se largó de
la casa de Opal y cinco días después fue capturado por la policía en Ohio. Se cree
que violó a su propia madre una vez le clavó el cuchillo en la garganta. Además,
la madre no murió inmediatamente, pero falleció días después de un problema de corazón
a causa de efectos secundarios provocados por la puñalada. Henry Lee, por su parte,
comenzó alegando que fue en defensa propia, y luego admitó haberlo hecho deliberadamente,
hasta se inculpó de haberla violado, pero luego se retractó.
Probablemente
Henry Lee Lucas se estaba vengando a su manera.
Durante el juicio y por parte de la defensa se trató de
demostrar que aquello había sido un accidente, algo que alegó Henry Lee, y utilizaron
su infancia para conmover al personal. Se narró lo dura que había sido toda su infancia,
Henry Lee incluso llegó a mostrar su cabeza para enseñar las cicatrices que tenía
de las palizas de su madre e incluso algunos de sus hermanos testificaron en su
favor. Pero lo cierto es que no convenció aquella historia probablemente por la
pasividad del propio acusado en todo momento.
Por supuesto le detuvieron y le sentenciaron (en el juicio
se llegó a pedir de 10 a 40 años de prisión) a cinco años de reclusión en la penitenciaría
de Jackson, en Michigan, acusado de asesinato en segundo grado. Allí se le diagnosticó como
suicida después de un par de intentos de suicidio, y psicópata sádico; además
se mencionaron diversas desviaciones sexuales. Esto hizo que lo trasladaran a un centro psiquiátrico donde pasó 10 años encerrado y sometido a electroshocks que
le dejarían peor de lo que estaba.
En 1970 y sin estar curado
abandonó la cárcel y se marchó a vivir a casa de su hermana y su cuñado.
Estos le creían curado. Henry Lee trató de
no llamar demasiado la atención pero se cargó al perro de la familia. Y para no querer llamar la atención no pareció
poner mucho de su parte porque volvieron a encerrarle en 1971 por intento de secuestro
de dos chicas adolescentes. Salió de este nuevo encierro en agosto de 1975, con
39 años de edad.
En Diciembre de 1975 se casó con una
amiga de su hermana que tenía dos hijas. Ella, Betty Crawford, trabajaba y él solía quedarse
en casa con las niñas, Cindy (8
años) y Kathy (9). Henry Lee violaba a la pequeña y obligaba a mirar a la mayor.
En 1977 terminó el matrimonio cuando fue acusado de violar a la hija pequeña de
Betty.
Después del divorcio se largó a recorrer
el país.
Según los Rangers de Texas se pasó ocho años en la carretera, a veces en coche,
generalmente en autostop, a veces acompañado de mendigos, y trabajando de vez en
cuando en cualquier cosa que le venía.
En 1978 conoció a su alma gemela, un travestido homosexual llamado Ottis Toole,
con el que se fue a vivir y a recorrer mundo.
Durante un tiempo se refugió en la religión y el 9 de mayo de 1983 un reverendo
le denunció por posesión de armas.
Estuvo asesinando en solitario hasta que en Miami
conoció al que se convertiría en su amante y consejero:
Ottis Toole, un psicópata retrasado apodado "el caníbal de
Jacksonville".
A Henry Lee Lucas se le relacionó con unos 300 casos más
aunque él habló de 900. Su vida se hizo pública en el mundo cinematográfico cuando
John McNaughton la narró en 1986 en el largometraje "Henry:
retrato de un asesino".
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Ottis
Toole, el caníbal de Jacksonville |
Ottis Elwood Toole nació en Jacksonville, Florida, el 5
de marzo de 1947. Su padre abandonó a la familia siendo él niño y se quedó con su
madre y su hermana. Su madre era una fanática religiosa y
su abuela, según Ottis, pertenecía a una secta satánica y él mismo vio cómo hacía
ritos satánicos. La abuela, además, solía llamarle "niño del demonio",
y se lo llevaba al cementerio para que le ayudara a recoger huesos humanos que le
servirían para sus prácticas.
Ottis Toole vivió una infancia lúgubre y de abusos marcada
no sólo por los adultos sino también por su
hermana Drusilla que le sometió a
todo tipo de perversiones sexuales desde que Otis tenía seis años. Drusilla
tenía la costumbre de jugar con Ottis como si fuese su muñeca así que le vestía
con ropa de niña. Ottis, con 7 años, iba con vestiditos. No hacía falta que fuera
algo retrasado -que lo era- para soportarlo, no tenía más opción.
Se convirtió en un adicto sin recuperación a las
drogas y el alcohol antes de cumplir los diez años. Se escapó repetidas
veces de casa pero vagaba sin rumbo y terminaba volviendo. El coeficiente intelectual
de Ottis era apenas de 75, demasiado bajo para considerarlo normal.
Se libró de su hermana cuando a ésta la metieron en un
reformatorio, ella se suicidó y él se hizo amante de un vecino gay, no se sabe si
porque era a lo que le habían acostumbrado cuando Drusilla y el vecino se aprovechaban
de él, o porque simplemente ya estaba perturbado.
Se puede deducir que no le gustaba porque cometió su primer asesinato con 14 años cuando un viajante vendedor le propuso sexo; se encontraron
en las afueras, subió a su coche y el tipo le sugirió que hicieran sexo, Ottis se
puso nervioso, le pasó el coche por encima y se libró de él. Pero con
13 años se ofrecía gratis
para hacer felaciones a los borrachos, por lo tanto no
está nada claro que el asesinato fuera por rechazo. Quizás, simplemente le gustaba
ya matar.
Abandonó la escuela en 8º grado, holgazaneó y se dedicó
a lo que le gustaba y sabía hacer, el fuego y los robos.
Le fascinaba el fuego y se convirtió en pirómano a los
14 años. Quemaba cualquier casa o solar que encontraba y se
masturbaba después de prender fuego a una casa.
No
fue detenido por su piromanía, si no por robo y saqueo en 1964.
Cuando tenía 25 ya había cumplido trece condenas.
Una de las ocasiones en que fue pillado y detenido fue
intentando ligar a homosexuales. Entre el grupo había un policía y éste terminó
llevándoselo a la comisaría.
Se casó, pero su matrimonio fue brevísimo porque su mujer se dio cuenta de su homosexualidad.
Así pues, Ottis se dedicó a vagabundear de nuevo con su camioneta por la carretera,
y en abril de 1974 era sospechoso del asesinato de una chica de 24 años, Patricia
Webb, en Lincoln, Nebraska. Cinco meses más tarde, en septiembre, atracó un establecimiento
y disparó a una empleada. La chica y su compañera sobrevivieron y dieron parte a
la policía. Ya tenían un retrato gracias a sus descripciones y conocían el tipo
de camioneta que conducía. Por razones aún desconocidas la policía detuvo a otra
persona, Park Estep. Eso le dio la oportunidad a Toole de seguir camino y continuar
con sus asesinatos.
Una vez en prisión, sabiéndose que era psicópata y esquizofrénico, se le estuvo
medicando con Thorazine y Dilantin.
Años después Toole
se enamoró de Henry Lee Lucas sin saber que ambos tenían la misma perversión necrófila
(entre otras cosas en las que también coincidieron). Se fueron a vivir a la casa familiar de Otis, con su madre y una sobrina a la que
llamaban Becky que padecía cierto retraso mental, algo similar al caso del propio
Ottis. La casa la perdieron
tras la muerte de la madre de éste.
A Ottis le faltaba la inteligencia que tenía (aunque tampoco
demasiada) Henry Lee,
y a éste le faltaba la fuerza bruta de Otis.
Ambos descuidaban su higiene pero como vivían en su coche
no necesitaban nada más, sin embargo, a pesar de su mal olor, lograban acercarse a
las personas por su "simpatía". Juntos se dedicaron a asesinar
y descuartizar algunas personas por la autopista I-35 repartiendo luego los trozos por todo el país,
lo que hizo que la policía tuviera problemas para encontrar pistas.
Henry Lee Lucas violaba y asesinaba preferentemente mujeres
con cuchillo, una vez muertas volvía a violarlas y entonces obtenía el placer sexual
al que aspiraba, y Ottis, al ser homosexual, se dedicaba a los hombres, los violaba
y les disparaba.
Ottis
no abandonó su piromanía y juntos quemaron vivo a un anciano
en su casa. Era una forma de ser "compañeros". Cuando terminó aquel espectáculo
durante el cual el anciano gritaba pidiendo auxilio y se quemaba vivo, Ottis se
masturbó.
En 1978, cuando Ottis se marchaba a trabajar y Henry se
quedaba solo, éste actuaba por su cuenta y se buscaba mujeres. En una ocasión conoció
a una chica con la que flirteó, y ésta, creyendo que sería un tipo normal, le invitó
a subir a su casa. Con la invitación había sexo incluído, pero tener relaciones
sexuales con una mujer no era lo que excitaba a Henry, así que al comprobar que
no podía eyacular decidió acuchillarla, violarla y al final
clavarle una navaja por el ano.
Pocos años más tarde, la sobrina quinceañera de Ottis,
que mental y físicamente parecía tener diez años, llamada en realidad
Frieda 'Becky'
Powell, se unió a la pareja en sus andanzas. Todo ocurrió
porque era una niña necesitada de afecto y tuvo en Henry Lee Lucas al hombre a quien
atender y mimar, y éste a su vez se sintió importante a su lado. Para ella era como
un juego y una complicidad necesitada: Llamaba a las puertas de las
casas y cuando se abrían las puertas entraban de golpe. Se hizo novia de Henry
y los problemas con Ottis comenzaron, porque Henry, que quería comportarse como una
persona normal, dejó de asesinar para dedicarse a su novia. Al principio Toole
y Lucas convinieron en vivir de pequeños robos a tiendas y bancos, pero al final
Henry y Becky se fueron por su cuenta.
En 1982 la pareja durante un tiempo consiguió un trabajo:
cuidar a una anciana de 82 años, Kate Rich. La anciana cogió cariño
a Becky, pero ella y Henry no tenían el mismo interés en ella. Se presentaron como
parientes, pero cuando la anciana descubrió que eran amantes todo cambió. Además,
la familia de la anciana no veía con buenos ojos que viviera con un par de vagabundos,
así que prácticamente les echaron.
Henry y Becky volvieron la carretera.
Tras vivir en otro pueblo, en una comuna religiosa llamada Casa de la Oración
(House of Prayer) en
Stoneburg, Texas, donde Henry Lee consiguió trabajo reparando techos (la zona pertenecía
a Ruben Moore, pastor a media jornada y constructor de techos), la joven pidió a Henry que le llevara a ver a su familia
a Florida.
Esto no gustó a Henry, de hecho
incluía visitar a la anciana Kate Rich, pero aún así aceptó.
El 23 de agosto de 1982 abandonaron la comuna, pero Henry Lee volvió
al día siguiente
argumentando que Becky se había ido en un camión sin él. Hubo incluso un testigo
que corroboró la historia, el propio Ruben Moore les había llevado hasta la parada
del autobús y les vio marchar juntos, no obstante el propio Henry Lee mucho más
tarde acabó confesando la verdad:
Lo cierto es que hicieron auto-stop, llegaron a Denton
(aún en el estado de Texas) y surgió una discusión más porque Henry trataba de persuadirla
con la idea de que volvieran a la comuna y se olvidara de Florida. Temía que allí
ella le abandonara, y además la policía le buscaba por el robo de un camión. Compró
cerveza, comenzó a beber, siguió la pelea, en un momento dado Henry Lee se acordó
de su madre... su novia le recordaba a su madre con sus quejas, y cuando ella le
dio una bofetada, la historia terminó con
la jovencita asesinada con el famoso cuchillo de Henry, directo al corazón. Según diría quedó estupefacto, ella había
muerto al instante. Una vez muerta le hizo el amor. Después la desmembró
y distribuyó sus partes rellenando almohadas que luego enterraría
por el lugar.
Este sucio psicópata diría más adelante que aquel fue el mejor polvo con su chica.
Foto de investigación donde estuvo el cuerpo de Kate Rich
No era muy listo (su coeficiente intelectual era de 86)
porque un mes después, con el coche de Ruben Moore, volvió a visitar a la anciana
debido a que esta preguntaba por Becky, y le extrañó que Henry Lee viniera solo.
Según una versión él dijo que habían quedado en encontrarse allí, pero lo cierto
es que la apuñaló, la cargó, la tiró en un vertedero y poco después volvió a por
su cuerpo para descuartizarlo y quemarlo en la estufa de la cocina de la comuna
donde había estado viviendo.
Según otra versión (este es el problema de las versiones,
que no sabes qué creer) Henry Lee fue directamente a casa de la anciana para contarle
que Becky le había abandonado y le pedía ayuda para que la encontraran juntos. Por
el camino, ya en un lugar solitario y con varias cervezas en el estómago, apuñaló
a la anciana, salió del coche, abrió la puerta del copiloto y el cuerpo de Kate
Rich cayó literalmente. Aquello le excitó así que violó el cadáver, y luego de desmembrala
la metió en una cañería cercana para esconderla bien de los ojos curiosos.
En cualquier caso ambas versiones coinciden con que volvió a por el cuerpo y lo
quemó en el horno de la cocina de la comuna.
Al final fue detenido como sospechoso, le hicieron la prueba
del polígrafo e incluso la pasó, pero no se libró por mucho tiempo.
Henry Lee volvió a la carretera matando indiscriminadamente según versiones, pero
necesitaba dinero y llamó a Ruben Moore para decirle que volvía a la comuna. Éste
puso sobreaviso a la policía pues ya sabía que en Florida había robado un camión
y que tenía un arma, y para cuando Lucas llegó, ya le estaban esperando. El Sheriff
Conway tenía idea de retenerlo hasta que confesara el crimen de Kate Rich pero Henry
jamás lo admitía.
Tras varios días encarcelado sin tabaco ni café terminó confesando no sólo sus
dos últimos crímenes sino tantos otros de los que ni siquiera era sospechoso. El 15 de junio de 1983, Henry Lee, a veces sin que le preguntaran,
se dedicaba a contar a la policía todo lo que había hecho. Estaba deseando contarlo,
tanto así que aun cuando creían viva a Becky, la prima de Ottis y ex novia suya,
él confesó haberla matado. La policía no sospechaba que estuviera muerta, en la
comuna nadie lo intuía, y la familia tampoco sabía nada.
Respecto a Kate Rich les llevó hasta el lugar del crimen donde
se encontraron un par de objetos que parecían pertenecer a la anciana, y luego en
el horno se encontraron carne chamuscada y huesos que parecían humanos. Por supuesto
y como siempre en su curriculum criminal, tiempo más tarde negaría los hechos y
diría que eran huesos de pollo.
El plan del Sheriff Conway de privarlo de dos de sus vicios
(tabaco y café) había dado resultado. En aquellos interrogatorios, más de 200 casos
se cerraron con su confesión.
Henry Lee parecía buscar redención. Tras descubrir a la policía dónde estaban los
restos enterrados de Becky, escribió a Ottis -que ya estaban en Jacksonville encerrado-
pidiéndole ayuda para que le ayudara a recordar todos los detalles de los crímenes
que habían cometido juntos, siempre y cuando él quisiera.
Con cada confesión de Henry Lee, Ottis confirmaba aumentaba
su pena, de modo que hasta
confesó haber compartido algunos de los
crímenes de su amante, así como otras cosas que no se saben si son verdad o producto de su
ya estropeada imaginación, dado que Henry Lee terminaba por retractarse siempre.
Por ejemplo Henry Lee dijo incluso haber estado charlando
de venenos con Jim Jones, el indeseable que provocó la matanza de Jonestown, en
la Guayana, y haber pertenecido a una secta satánica.
En sus declaraciones, Ottis dijo haber pertenecido
a una secta satánica para la que secuestraban niños que luego les servían para sus
sacrificios rituales o incluso snuff-movies. Además confesó haber ganado
dinero vendiendo niños a México que utilizaban bien para venderlos a gente rica,
bien para que los usaran en películas pornográficas.
Entre sus aterradores confesiones está la de haberse comido partes de cadáveres, beberse su sangre, o violarlos
después de mutilarlos.
Los departamentos policiales se pusieron a trabajar juntos y llegaron incluso a
permitir una conversación telefónica entre Ottis y Henry Lee con el fin de que entre
ambos rellenaran los huecos que faltaban en aquella retahíla de crímenes. La conversación,
al parecer, fue de lo más desagradable porque la pareja de psicópatas, caníbales,
sádicos y necrófilos se dedicaron a disfrutar de los detalles jactándose de cada
acto
horroroso que habían hecho.
Después de la llamada, poco más tarde, se hizo un careo entre ambos en Jacksonville,
y allí Toole perdonó a Henry Lee por haber asesinado a su sobrina. Al margen de
esto la policía sólo consiguió datos de un par de crímenes más de Ottis Toole que
convirtieron la pena que tenía en pena capital por duplicado, acabando esta suma
en cadena perpetua.
Lucas admitió ser el responsable de la muerte de "Orange Socks" (mujer que nadie
ha reconocido nunca y que se le llamó así por llevar únicamente puesto unos calcetines
naranjas cuando se le encontró) pero después de varias incongruencias y contradicciones
en sus testimonios, se dedujo que él no podía haber sido su asesino, a pesar de
haber descrito a la joven -que supuestamente conoció cuando hacía auto-stop y a
la que violó además de asesinarla para volver a violar su cadáver- y haberse creado
un retrato de su rostro.
El fiscal que se ocupó del caso de los davidianos en Waco (Texas) sospechaba que
Henry Lee se atribuía más asesinatos de los que en realidad cometió a pesar de dar
detalles de todos los crímenes, así que se empeñó en crear una agenda muy minuciosa
donde apuntar absolutamente todos los detalles referentes a Lucas. Consiguió seguirle
la pista desde 1975 hasta 1983 a través de testigos, facturas, multas... cualquier
detalle que delatara su posición en un lugar, día y hora concreta. Y eso le llevó
a descubrir que Henry Lee mentía. Una de las familias víctimas de un asesino, la
familia Lemon, que perdió a su hija de 18 años en 1975, fue determinante para demostrarlo.
Henry Lee se autoinculpó del asesinato de la hija de la familia Lemon y según su
testimonio, llegó a la casa blanca, entró por la puerta de atrás, subió hasta la
habitación de la chica y la asesinó en la bañera. La familia Lemon contó su versión:
su casa era blanca, pero en el momento en que su hija fue asesinada estaba pintada
de verde. La puerta trasera por donde Henry Lee decía haber entrado siempre había
estado sellada. Además, su hija no murió en la bañera, sino en el jardín de la casa.
Este hecho y otros detalles hicieron que Henry Lee no cumpliera condena por todos
los asesinatos que él mismo se atribuía,
si no sólo por aquellos que pudieron demostrarse.
Lo terrible del caso es que Henry Lee mentía a conciencia, no porque estuviera loco,
confuso o divagase, si no porque, según sus palabras, se
había divertido mucho aceptando todos aquellos crímenes. El fiscal había
conseguido descubrir el engaño de Henry Lee, pero la gente quería que fuera el asesino
que buscaban, a tal punto que hasta sus propios compañeros crearon una trama injustificada
en torno a él en la que le acusaron de homicidio, prevalicación y lo que se les
ocurría con tal de apartarlo del caso. Querían un asesino confeso y cerrar los casi
mil casos de desapariciones y asesinatos y el fiscal sobraba. Le tocó asistir a
su propio juicio y defenderse ante sus compañeros, y debido a la gran cantidad de
datos que había obtenido y a su buen hacer, consiguió esclarecer la verdad y una
indemnización impresionante para aquellos años 80 por atentar contra su honor. El
fiscal era un hombre íntegro y valiente, pero
además inteligente e inocente de los
cargos que le imputaban.
A Ottis (en la foto) le cayó cadena perpetua y murió finalmente en la cárcel en 1996 a causa de una cirrosis, y a Henry,
pena de muerte. Esta fue rechazada finalmente en 1988 debido a que se atribuía incluso crímenes ya resueltos, y Henry siguió vivito y coleando
en prisión con un cómputo de 11 asesinatos demostrados, de 360 que se cree que cometió,
y 900 que dijo haber cometido él mismo en uno de los interrogatorios. Fue cuando se vio en el corredor de la muerte cuando vio que
se le acababa la buena vida y comenzó a desdecirse de todos los crímenes. De los
900 crímenes que había aceptado, acabó diciendo que sólo había matado a su madre
porque la odiaba y que ese crimen ya lo había pagado en la cárcel y en una institución
mental. Quería librarse de todos los cargos. A las puertas de la muerte, se acojonó,
dijo que sólo quería ser popular porque se sentía querido y respetado, y finalmente
fue acusado de aquello que pudo ser demostrado.
El 12 de marzo del 2001, a los 64 años de edad, Henry Lee Lucas fallecía en la cárcel
donde había pasado tantos años viviendo. Un hogar-celda, gente con la que hablar,
comida, sustento y un trabajo fijo haciendo uniformes... Se había convertido en
un producto mediático, era famoso y le encantaba salir en televisión, la gente incluso
le seguía como un ídolo, se sentía bien tratado en la cárcel y fuera, era querido...
Precisamente todo aquello que le faltó en su infancia, pero nunca demostró un ápice
de arrepentimiento a excepción de la muerte de su novia y del tiempo que vivió feliz
en la comuna con ella. Tras un par de días en la enfermería,
fallecía por causas naturales.
Henry
Lee Lucas y Ottis Toole poco antes de morir

Curiosidad: en internet se venden todo
tipo de objetos relacionados con estos dos asesinos, desde camisetas, hasta supuestos
dibujos o cartas de los acusados |
HENRY
LEE LUCAS en el CINE
John McNaughton dirigió en 1986 parte de la biografía de Henry Lee en "Henry,
retrato de un asesino" (Henry: Portrait of a Serial Killer).
En la película podía verse una parte de la relación que tuvo con Ottis así como
la que mantuvo con Becky, la sobrina de Toole. Se eligió a un actor demasiado guapo
para reencarnar el verdadero rostro de Henry Lee (Michael Rooker) y
a una Becky ¡rubia y mayor! (Tracy Arnold)
En la película "Henry:
retrato de un asesino", el principal protagonista era Lucas
a pesar de que Ottis tenía más perversiones y crímenes dignos de mención (aunque
quede mal decirlo). En la película, el papel de Henry Lee era el de un asesino
frío que cada mañana iba de caza y se dedicaba a masacrar a la gente, algo que realmente
no parecía concordar con el verdadero Henry Lee. Además, en el film Ottis moría, sin embargo en la realidad
aún estaba vivo con pensión completa en una prisión de alta seguridad.
Algunas imágenes:

En
1998 Chuck Parello (director de "Ed Gein")
dirigió la segunda parte de la película que versara sobre Henry, "Henry: Portrait
of a Serial Killer, II" con Neil Giuntoli en el papel de Henry.
Esta secuela pasó bastante desapercibida y quienes
la vieron no le dieron buenas críticas.
- Enlace a conversaciones entre Henry Lee, Ottis Toole y Becky
(Imbd) inglés
- Ver trailer en versión original
(LiberatedFilms)
|
Otros Enlaces
Audio
-
Audio de la historia de Henry Lee y análisis de
César Lombroso contada por Juan Antonio Cebrián (La Rosa
de los Vientos) español
Video YouTube
-
Aquí puede escucharse la conversación telefónica entre ambos
(en inglés)
Webs
- Entrevista con Ottis Toole: The Cannibal
Kid, por Billy Bob Barton (en inglés)
- The Biography Channel. Biographies: Henry
Lee Lucas (en inglés)
- AsesinatoSerial (Donde se narra además el misterio de Orange
Socks) español
- Seize the Night. Carpenoctem.tv
(Otis Toole, en inglés) |
© Kruela