Querida
Kruela,
Quiero darte
las gracias por este espacio porque muchos lectores como yo podemos aprender
nuevas cosas sobre experiencias de otras personas.
Mi historia
es una leyenda que se cuenta en el pueblo de Panticosa, fui allí
con el colegio y un día decidimos ir de excursión al puyo
de Panticosa donde llegamos a una residencia donde nos contaron la siguiente
historia:
Tenemos que
remontarnos a una época antigua, unos marqueses mayores tras muchos
años de intentarlo tuvieron un hijo muy deseado para el que querían
la mejor educación para el bebé. Una muchacha del pueblo
fue la encargada, era una mujer joven pero con suficiente educación
para cuidar al niño. Tocaba el piano como los ángeles y quería
al niño casi más que sus padres.
Comprobó
que el niño se calmaba junto al río. Un día mientras
leía junto al río se quedó dormida dejando al niño
en su cochecito... al despertar el niño ya no estaba, el niño
se había caído al agua. La muchacha rota de dolor se tiró
también al agua. Los cuerpos jamás fueron encontrados. Las
malas lenguas dicen que el bebé y su niñera fueron asesinados.
La casa donde
vivieron sigue todavía en pie pero la gente del pueblo no suele
entrar a ella porque dice que ocurren cosas extrañas.
Dicen que las
ventanas se abren solas, que las cortinas se mueven y que aparece la imagen
de una muchacha. También cuentan que se oyen voces de un bebé
y una persona joven. Y pasos en la noche, pero lo más extraño
es que se oye cuando todo esta en calma tocar el piano, y se puede escuchar
la canción favorita de la niñera.
No sé
si esos sucesos serán verdad pero la gente del pueblo hizo que cerraran
la casa por miedo, aunque ahora está abierta como residencia...
Antes de volver a mi ciudad pudimos hablar con el encargado de la casa
y me dijo que él si que había experimentado esas cosas. |