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La
leyenda que a continuación voy a relatar pasa de padres a hijos
y data de la época posterior a la Edad Media.
En un pueblo
de Albacete se contaba que había una casa embrujada, que mucha gente
había muerto allí porque el dueño había hecho
un pacto con el demonio y que, al no cumplir ocn lo prometido, el demonio
sembró la discordia y esto hizo que todos los miembros de la familia
se matasen entre ellos.
Pues posterior
a aquello unos niños jugaban en la calle, y uno de ellos dijo que
por qué no pasaban a la casa. El resto aceptó. Los niños
pasaron pero cuando llevaban pocos pasos después de haber atravesado
la puerta escucharon voces de ultratumba que le hicieron huir a todos,
todos menos un chico llamado Mendo. Este chico, armado de valor y llamado
por la curiosidad y tal vez ¿por qué no? de la incredulidad
fue en busca de la procedencia de esas voces.
El niño
no volvió a su casa, sus familiares le buscaron varios días,
el alcalde hizo que se investigara el caso, hasta que sus amigos le dijeron
a su padre que Mendo había entrado a la casa embrujada. El padre,
sin escuchar nada más, entró a la casa o hizo un intento
porque al atravesar la puerta sintió un escalofrío que le
hizo salir de ella.
Era la voz
de su hijo que le llamaba pidiendo auxilio. Corriendo fue en busca de la
guardia civil pero al pasar al lado de la ventana vio la cabeza de su hijo
encima de la mesa y el cuerpo decapitado sentado en una silla. |