Sucedió
en la ciudad de Seybapla Campeche una tarde de 17 de octubre de 1765. Allá
por las 6:45 pm una joven llamaba a la puerta de un pescador, ella imploraba
que le dejase entrar. Él la observó: era una joven bella,
cabello negro, tez blanca...
Él le
preguntó por qué quería entrar y ella le djio que
el Diablo la estaba persiguiendo. Al oir esto se enmudeció el pescador
y cerró la puerta. Ella tocó en varias casas y en cada una
la respuesta fue la misma.
A las 10 de
la noche se oyó un grito pertubardor. Cuentan que el cielo se oscureció,
los animales se apaciguaron y el mar enfureció: el Diablo la había
atrapado.
Tres días
de tormento cayeron en esa ciudad donde aquella mujer se aposentó
en una cueva mientras exclamaba injurias contra el pueblo que se había
negado a ayudarla.
Mandaron varios
curas pero todos morían y sus cuerpos eran encontrados destrozados
en el mar.
Esa tarde,
después del tercer día, llegó al pueblo un cura deconocido,
subió a la roca, llegó a la cueva y roció agua bendita.
Ella se volvió agua y se disolvió en el mar.
Él desapareció
sin que la gente del pueblo le pudiera agredecer todo. Volvió a
la calma. Pero se dice que las noches de tormentas donde las grandes olas
se estrellan con el malecón del pueblo es la bruja tratando de escapar
y cumplir así su venganza.