Hola
Kruela, espero te encuentres mega-hiper bien, la historia que te envío
a continuación, se desarolla en la ciudad de Puebla, aquí
en México. Esta ciudad tiene bastantes iglesias y cuenta con muchísimo
sabor a mi país; espero les agrade la historia del Caporal que se
desarrolla más o menos por los años de 1856.
Ocurrió
pues que en la bella ciudad de Puebla, había una hacienda que era
muy famosa y reconocida en toda la región, y su dueño Don
Manuel Romero era un hombre muy rígido y despiadado con sus trabajadores,
además de que tenía un "muy torcido sentido de lo que era
la religión". Acostumbraba recorrer desde muy temprano las tierras
que formaban sus dominios; mientras él cabalgaba a caballo podía
observar cómo sus peones laboraban en su hacienda, así pues
transcurrió un tiempo en la región, y coincidió con
la llegada de Pablo que era un joven campesino que llegó a pedir
trabajo en la hacienda. Don Manuel aceptó ya que el joven aparentaba
ser sano, además de joven y fuerte.
Las semanas
transcurrieron y Pablo observaba a disgusto la desigualdad social tan marcada
que había en la región. Entre los casos de injusticia tan
marcados estaban las deudas que pasaban de padres a hijos por generaciones
en la tienda de raya (lugar en donde se vendían artículos
de primera necesidad a los trabajadores, a precios exorbitantes), además
las jornadas laborales muy extenuantes, las condiciones de insalubridad
en las que habitaban las personas, y sobre todo el hambre que siempre estaba
presentes. Así pues una noche sustrajo de la bodega algunos panes
para dárselos a la familia más necesitada de la hacienda.
A la mañana
siguiente el robo salió a la luz, y el patrón no tardó
mucho en dar con el saco que aún se encontraba en la humilde casa
de los peones, y procedió a azotar al padre de familia hasta matarlo.
Como no obtuvo respuesta del padre de cómo obtuvo los panes estaba
dispuesto a azotar a la esposa del trabajador, pero en ese momento llegó
Pablo quien confesó su robo y encaró al patrón. Por
toda respuesta el patrón lo abofeteó y ordenó que
lo ataran, para ejecutar la sentencia que él había considerado
más pertinente.
Le ataron de
una mano y el mismo patrón tomando un afilado machete le cercenó
la mano. El grito de dolor se escuchó por toda la hacienda,
mientras la mano caía sobre la tierra polvosa de la hacienda. Después
corrieron a Pablo de la hacienda "aparentemente", ya que lo asesinaron
en un llano lejano, por órdenes del hacendado. La mano permaneció
en ese sitio por muchos días, semanas, meses y a los seis años
la mano desapareció.
Los años
pasaron y en cierta ocasión cuando el hacendado abría el
cajón de su escritorio descubrió la mano que lo señalaba.
Inmediatamente mandó llamar a sus trabajadores y ordenó que
encerraran la mano en una caja de madera, rodeada de cadenas y candados.
A raiz de este suceso la salud de hacendado empeoró, casi no dormía,
ni comía y cuando conciliaba el sueño las pesadillas lo atormentaban,
hasta que una mañana amaneció muerto, con unas marcas
en el cuello de una visible extrangulación, y a su lado encontraron
una mano.
Al correr a
buscar si todavía estaba encerrada y romper la caja no encontraron
nada. Espero les haya parecido entretenido este relato.