Hola,
soy de Bolivia, mi nombre es Beissi Avalos y quería contarles una
historia que escuché hace mucho tiempo.
Hace mucho
tiempo ya en un pueblo perdido del altiplano llegó un monje para
ayudar a la catolización de la zona.
Él se
alojó en una cabaña algo apartada del pueblo con una joven
y bonita imilla contratada para ayudarlo. Producto de la convivencia el
joven monje se interesó en la callada jovencita y comenzaron a tener
amores no tan furtivos debido a su aparente soledad, digo aparente
pues el Sacerdote de la zona llegó a saber de los amores de su pupilo.
El sacerdote,
tratando de hacerlo olvidar de María (así se llamaba la muchacha),
envía con él unos encargos a otros pueblos; el monje alarmado
le pregunta por cuánto tiempo, recibiendo la respuesta de dos meses.
La triste noche
de la despedida María lloró a lágrima viva su partida
y le pide que no se tarde en volver pues si no ella moriría de dolor.
El monje se
fue muy temprano y ella quedó en su solitaria cabaña. Pasaba
el tiempo y él no volvía, hasta que una noche ocho meses
después volvió cargado de regalos para su amada y al abrir
la puerta profirió un desgarrador grito: su amada yacía
en la cama con sus mejores galas y un profundo olor a carne podrida le
golpeaba el rostro. La joven no había podido aguantar más
el abandono y el dolor y terminó por dejarse morir.
Él
mismo fue visto enterrando a su amada entre gritos de dolor e impotencia.
Durante mucho tiempo sus escalofriantes gritos fueron el espanto del poblado,
hasta que un día el triste sonido de una quena reemplazaron los
gritos, la gente preocupada por esto fueron a la cabaña, la comitiva
estaba presidida por el mismísimo Sacerdote, entraron en la cabaña,
pálidos y descompuestos vieron al monje en la cama junto a los
restos de su amada tocando una quena metida en un cántaro para
que las notas fueran más lúgubres.
Lo más
increíble era que el monje estaba prematuramente envejecido con
una mirada perdida en los ojos tocando una quena hecha con el peroné
de su amada con las manos aún terrosas por haber escarbado en la
tierra para rescatar el cuerpo de la muchachita que le entregó
toda su vida.
Creo que de
este relato se inspiraron para hacer un libro aquí, espero que les
haya gustado mucho.