Cuenta
la historia que tiempo después de que los españoles conquistaran
territorio guatemalteco y muchos se asentaran a vivir aquí, hubo
un español que se casó con una mujer oriunda de estas tierras.
Esta mujer era de hermoso rostro, cabellera negra larga que le llegaba
a la altura de la cintura y escultural cuerpo, y era la adoración
del español. Pues bien, este señor español trabajaba
para los reyes de España así que constantemente tenía
que viajar hacia ese país dejando sola a su esposa, en ocasiones
durante varios meses.
En uno de estos
viajes que se llevó poco más de un año, la mujer cometió
adulterio con un hombre de su pueblo. Esta acción dio fruto al nacimiento
de un bebé nueve meses después. Semanas antes de que la mujer
diera a luz le llegó una carta en donde se le informaba que su esposo
regresaría más o menos en un mes, aprovechando esta situación
la mujer al dar a luz al niño se lo llevó a unas cataratas
y lo arrojó, muriendo ahogado el infortunado bebé.
Cuenta la leyenda
que la mujer recibió un castigo de Dios y ahora vaga gritando lastimeramente
¡¡AY MI HIJO!!
y busca a su hijo desesperadamente para poder descansar en paz; se dice
que frecuenta ríos en los cuales busca a su hijo, también
se dice que es muy fácil verla en lugares donde haya fuentes o piletas
de agua (son como lavaderos de ropa comunitarios donde iban a lavar la
ropa las mujeres de los barrios pobres).
Cuenta unos
ancianos que hubo un hombre que al salir de una cantina ya en avanzado
estado de ebriedad y al pasar junto a una de estas piletas vio a una mujer
semidesnuda bañándose a la luz de la luna, este hombre se
sorprendió de tal situación ya que era demasiado tarde para
bañarse ya que eran las 12:00 PM, además era una noche con
mucho frío, sin embargo vio en esta mujer la oportunidad de pasar
un buen rato. Decidió acercarse y la mujer no mostraba signo de
molestia alguna, sin embargo era imposible de verle el rostro ya que éste
se encontraba cubierto por la cabellera. Cuando al fin este hombre se acercó
a la mujer y le quiso hablar ésta únicamente dejó
escuchar un alarido lastimero y desapareció ante la mirada atónita
de este valiente que dicen que lo encontraron al día siguiente tirado
al lado de la pileta y con rostro de terror les contó a las personas
que lo encontraron su experiencia para luego con el transcurso del tiempo
volverse loco.
Bueno, esta
es mi colaboración con este espacio, espero que te guste.
Atentamente
Rocko
Guatemala.