Hola
Kruela, mi nombre es Luis, me encanta tu página y decidí
enviarte una historia que me contó mi abuelo.
Resulta que
en una ocasión venía un muchacho por un camino de terracería
muy contento porque se iba a casar, alegre, invitando a cuanta persona
veía en el camino a su casa... En una de estas vio lo que parecia
una piedra o pelota en el camino y de tan gustoso que iba la pateó
y le dijo: "te invito a mi boda". Después se fijó
y miró (vio) que lo que había pateado era un cráneo.
Él pues
no le tomó importancia. Al cabo de unos días él se
casa y organiza una súper fiesta, de pronto alguien llamó
a la puerta. Era un tipo bien vestido, más bien parecido a un cacique,
educado, algo inusual por aquellos rumbos, y le dice al encargado de la
puerta "déjame entrar". Él desconcertado le pregunta
que quién es. El tipo le dice "Háblale al novio, él
me conoce"...
Le hablan al
novio y le dicen que en la entrada lo busca una persona. El novio al verlo
le dice "¿Usted quién es? No creo conocerlo, por favor
retírese"... El tipo le dice "¡¡Claro que me
conoces!! La otra vez me invitaste a tu boda ¿no recuerdas? ¿no
recuerdas que hasta me pateaste?"
El novio no
lo podía creer y cuentan que después de eso se volvió
algo loco y jamás volvió a jugar con la muerte.