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Barcelona.
Un hombre que había sido en su juventud muy cruel y despiadado asesino en serie, que se rumoreaba que tenía un pacto con el diablo, sale de la cárcel.
Quería volver a hacer dicho pacto para recuperar su juventud y fuerzas. Hizo el pentagrama y se preparó para la invocación del diablo pero en vez de usar una Biblia negra y una santa Biblia usó dos de las últimas ya que era viejo y desconfiado y sólo quería pactar, no ser poseído.
El maligno reconoció el engaño y lo inmoló allí mismo.
A la mañana siguiente sólo se encontraron cenizas y dos Biblias, una con las pastas de la Biblia negra. |