| Hola Kruela, te saludo de nuevo aunque esta vez es para enviarte una leyenda que es muy conocida en mi país, más comúnmente de la región de los llanos orientales que es mi región natal.
Esta historia se cuenta en los llanos colombianos y venezolanos ya que somos vecinos
, es la historia de
El silbón
.
Como cuenta César Enrique en una historia anterior,
el silbón era un muchacho de mala conducta que en un día de mala fé mató a su padre y por eso quedó maldito a vagar como alma en pena con los huesos de su padre en un saco, se escucha su silbido a lo largo de la sabana en las noches del mes de mayo que se dice que es el mes de espantos y aparecidos.
En este caso, es la historia de Juan Hilario, que era un joven parrandero y mujeriego
, que dejaba lo que estuviera haciendo para irse de parranda (fiesta).
Era el mes de mayo y se celebraba una fiesta en el pueblo cercano, todo el pueblo estaba alborotado por esta celebración y desde temprano se hicieron preparativos, la gente iba emocionada porque se auguraba un buen día.
Juan Hilario fue uno de los más emocionados, como a eso de las seis de la tarde pasó por la hacienda de los malabares, rumbo al festejo en el pueblo vecino, y encontró en el tranquero, al capataz de la hacienda, al cual lo saludó y le hizo la invitación para que fuera con él; el capataz le dijo que ya estaba muy oscuro para irse, que además estaba relampagueando seña de que iba a caer tormenta y eso era mala señal en este mes porque
le podría salir el Silbón. Juan se burló de su amigo
, le dijo que él era muy hombre para estar creyendo en cuento de camino, y que además que, le saliera lo que saliera, él no le tenía miedo a nadie, así que sin escuchar las advertencias de su amigo, se fue camino rumbo al parrando.
Se dice que había caminado unos cuantos minutos, cuando empezó a escuchar un silbido aterrador, pero él, creyendo que era su amigo queriéndole jugar una treta, empezó a decirle que saliera de donde estaba, que se dejara de juegos, y por más que le decía, el silbido se iba escuchando mucho más cerca.
El joven, un poco inquieto porque pensó que la broma iba demasiado lejos,
empezó a buscar al causante de aquel silbido
, pero cuando estaba en esas sintió un golpe en la espalda que lo hizo caer al suelo; intentando ver quién lo había golpeado empezó a tirar puños al viento pero por más que tiraba no lograba darle a nada; mientras
él siguió recibiendo una golpiza, al parecer por un ser invisible
, así estuvo un buen rato tratando de pegarle a su contrincante invisible, hasta que por último ya rendido pegó un grito antes de caer al suelo semiinconsciente. Ese grito los escucharon los trabajadores de la hacienda de los malabares que se encontraba cerca, y salieron en rescate de Juan.
Cuando llegaron donde estaba él, lo encontraron gritando y diciendo incoherencias, entre ellas "quítemelo, quítemelo"; cuando se arrodillaron a su lado para brindarle auxilio escucharon encima de ellos un nuevo silbido, entonces entre todos empezaron a lanzar rezos al aire creando un alboroto. En ese momento vieron cómo una
sombra negra, de un hombre extremadamente alto y de sombrero
pasó junto a ellos y se perdió en el camino.
Desde ese día Juan quedó algo loco y no volvió a ser el mismo.
Esta historia se cuenta a lo largo de la sabana, crecí escuchándolas y muchas muy similares a ésta, la gente de aquí le tiene mucha fe, hay muchos creyentes como otros no... Soy algo escéptica al respecto, pero como dice un viejo dicho de por aquí "no hay que creer en brujas pero de que las hay, las hay".
Espero que te haya gustado mi historia y gracias por leerla.
Te cuidas, besos y abrazos.
Arpía. |