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Esta historia que voy a contar sucedió en Archidona (Málaga):
Era una noche muy oscura, se había ido la luz y todo el mundo estaba en sus casas. Unos chicos habían quedado para ir a la discoteca (normal en los tiempos de ahora) y se quedaron arriados en un cortijo. Allí pararon y uno se dispuso a ir por gasolina, mientras el otro se quedaba cuidando el coche.
Mientras fue por la gasolina escuchó unos ruidos muy raro pero pasaba de ellos. Y llegó a la gasolinera. Llegando al coche, desde lejos vió unas luces y se dirigió corriendo hacia donde estaba su amigo. Allí se encontraban tres coches de policía y uno de los policías se dirigió hacia el muchacho y le dijó: No mires hacia atras.
El muchacho muerto por la curiosidad se dió la vuelta y vió a un loco con la cabeza de su amigo golpeando el capón del coche. El muchacho se sintió culpable por haberlo dejado solo y a los pocos días se suicidó.
Desde entonces se dice que por las noches en la carretera de Archidona deambula el muchacho asesinado buscando la luz.
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