Cuando
William
Peter Blatty escribió “El
exorcista” la industria de la literatura
y más tarde la del cine nos regalaron una terrorífica historia
de ficción que nos puso los pelos de punta. Pero la realidad supera
a la ficción y lo cierto es que el escritor se basó en hechos
reales para narrar la historia de Regan, la niña poseída.
Además, la filmación
de “El exorcista” de William Friedkin
tiene su propia leyenda negra, y es que durante el rodaje de la cinta ocurrieron
ciertos sucesos que también podrían ponernos los pelos de
punta.
Disfruta de este reportaje
de tres partes (El verdadero niño poseído, Sucesos
extraños del rodaje y Más datos de “El exorcista”)
Kruela
| El
verdadero niño poseído |
1949
Mount Rainier (Washington,
USA)
El diario católico
The
Catholic Review publica una historia sucedida en un suburbio de Washington
donde relata la posesión demoníaca de un adolescente de catorce
años llamado Robbie Mannheim. El Washington Post publica,
además, un artículo sobre posesiones. El joven Robbie deja
de ser anónimo.
En aquella época
un joven estudiante de la universidad de Georgetown (Washington D.C.) lee
el artículo y toma notas. Seguirá haciéndolo durante
los años siguientes convirtiendo sus notas en un diario del que
hará uso cuando, siendo ya escritor, publique su libro “El exorcista”.
El estudiante era William Peter Blatty.
Robbie solía jugar
a la Ouija con su tía Harriet para tratar de ponerse en contacto
con seres del más allá. Era una práctica habitual
entre los dos, así que cuando Harriet falleció, Robbie no
dudó en tratar de ponerse en contacto con ella a través de
la Ouija.
A partir de aquel momento
comenzaron a escucharse ruidos extraños en su casa, y poco a poco
Robbie se convirtió en otra persona: blasfemaba, le aparecían
cortes en el cuerpo, su comportamiento era cada vez más violento,
más demoníaco. Se escuchaban pisadas debajo la cama, ruidos
de arañazos, se veían levitar algunos objetos o los muebles
se arrastraban solos por el piso...
Sus padres no dudaron en
llevarlo al médico pero éste no vio nada extraño en
la salud del adolescente y Robbie terminó visitando un psiquiatra.
Por desgracia fue inútil.
Acudieron
finalmente al arzobispado católico de Maryland para pedir ayuda
y que se les concedieran los permisos necesarios para un exorcismo. El
jesuita encargado, asistido por otros cinco religiosos, estaba lo suficientemente
convencido como para realizarle un exorcismo, y durante la lucha que mantuvo
con el ser que ocupaba el cuerpo de Robbie, fue atacado duramente. Robbie,
que permanecía atado de manos, se libró de sus ataduras y
con un muelle que se soltó de la cama, golpeó de tal manera
al sacerdote que a éste tuvieron que ponerle más de cien
puntos de sutura en el brazo. El niño poseído maldecía,
poseía poderes mentales y una gran capacidad de sugestión,
hablaba en idiomas que desconocía (como el latín) y forcejeaba
continuamente.
Buscando en archivos casos
antiguos, el jesuita decidió obligar al niño a colocarse
una cadena llena de medallas de santos y a sostener una cruz durante el
exorcismo. Se produjo una pelea final y brutal, pero finalmente el espíritu
que poseía al niño desapareció.
El largo exorcismo –o los
treinta exorcismos que se le hicieron- duró tres meses.
El hecho era lo suficientemente
complicado como para que se tratara de mantener en secreto la identidad
del niño que –desde enero a abril de 1949- había estado
sufriendo cambios psíquicos relacionados, al parecer, con el demonio.
No obstante los diarios dieron pistas y William Peter Blatty trató
de llegar hasta el niño.
Se puso en contacto con el
padre William Bowdern, quien había participado en el exorcismo,
pero éste se negó a revelarle la identidad del niño
y la familia. Por otro lado el propio Bowdern había escrito un diario
durante el largo exorcismo de varios días, diario que hubiera deseado
entonces para él Blatty, pero que en cambio llegó a manos
de otro escritor: Thomas Allen (al que llegó a través
del padre Walter Halloran, otro de los sacerdotes que participó
en el exorcismo).
En el diario se contaba
que el niño escupía, blasfemaba, se retorcía salvajemente
y luchaba contra las oraciones de los religiosos. Según parece la
posesión se manisfestaba de noche y duraba hasta el alba, y en la
piel del adolescente aparecían algunas palabras como cortadas con
cuchillo y sangrantes que decían “Hell” (Infierno)
y “Spite” (rencor).
Pasaron veinticuatro noches
antes de que Robbie abriera finalmente los ojos y dijera “Se ha ido”.
Era el lunes de Pascua de 1949.
El tema llegó a deliberarse
entre médicos y expertos que dedujeron que Robbie habría
sufrido alguna enfermedad mental:
* Automatismo, que provoca
acciones mecánicas o involuntarias, típico de algunas formas
de esquizofrenia.
* Síndrome de Gilles
de la Tourette: una perturbación de la personalidad en la cual el
paciente grita de forma incontrolada, se contorsiona, emite sonidos similares
a gruñidos y habla de forma ininteligible.
* Desorden obsesivo-compulsivo:
se caracteriza por la necesidad de realizar acciones inútiles o
inapropiadas, acompañadas por frecuentes ataques de ansiedad causados
por motivos irreales.
Cuando Allen localizó
a Robbie éste ya era un señor maduro, casado y con hijos,
y los médicos que lo habían tratado no encontraron en él
ningún síntoma de las enfermedades mentales arriba mencionadas.
Se dice que no todos los exorcismos, más bien una mínima
mínima mínima parte son reales, pero según el padre
Halloran, que estuvo allí, la iglesia nunca admitiría que
fue un exorcismo genuino. Claro que.... él estuvo allí y
pertenecía a la Iglesia.
En 1998 se sabía de
Robbie que era mayor de sesenta años y no tenía ningún
recuerdo de aquella experiencia.
| Sucesos
extraños del rodaje |
El 20 de octubre del
2000 se estrenó la versión completa que William Friedkin
rodara en 1973 con Ellen Burstyn (como Chris McNeill), Max Von
Sydow (como padre Merrin), Jason Miller (como padre Damien Karras),
Lee
J. Cobb (como el inspector Kinderman) y Linda Blair (como Regan
McNeill) en los papeles principales.
Sinopsis:
una adolescente que vive con su madre comienza a sufrir extraños
cambios en su comportamiento, cambios que provocan el terror de la madre
porque su niña buena se convierte en un monstruo que escupe insultos
y vomita un extraño líquido. Los médicos no ven nada
raro en ella pero la pequeña está cada vez peor. Decide recurrir
a un cura para que le ayude y las dudas del padre Karras se volatilizan
cuando comprueba que alrededor de la pequeña Regan hay un ambiente
cargado, los muebles se mueven solos y la niña presenta heridas
en su cuerpo que se realizan a la vista de los presentes sin que haya una
mano visible que las provoque.
William Friedkin quería
una película realmente especial, terrorífica. Su interés
llegaba a tal punto que la habitación de Regan (con su cama y sus
muebles) estaban en realidad en una cámara frigorífica de
esas que se utilizan para congelado industrial a varios grados bajo cero.
Su intención era que el vaho que salía de la boca de los
actores, fuera real. Y así fue.
Cuenta la leyenda que el
director buscaba formas de asustar al reparto y se dedicaba a pegar tiros
inesperados para atemorizar al personal y que sus interpretaciones fueran
más creíbles. Pero lo cierto es que según los propios
actores y parte del equipo técnico, sucedieron cosas extrañas
durante la filmación que los tuvo en vilo continuamente, con o sin
ayuda de Friedkin.
Friedkin se comportó
como un tirano durante el rodaje, haciendo, por ejemplo, que Regan golpeara
varias veces a la actriz Ellen Burstyn con el fin de que le doliera realmente.
Foto:
Ellen Burstyn
Según cuenta la propia
Burstyn, durante aquel rodaje ocurrieron fenómenos que les hicieron
pasar días horribles. A ellos no les parecía en absoluto
divertido. Algunos técnicos sufrieron accidentes
inexplicables, uno de los cuales estuvo a punto de ser mortal.
Uno
de los sets donde se rodaba se quemó
inexplicablemente
y tuvieron que retrasar el rodaje seis semanas. Hubo incluso rollos
de película que se velaban misteriosamente sin causa
aparente, fallecían personas allegadas
de los componentes de la película y el equipo estaba cada vez más
histérico. Se decía que alguien trataba de sabotear la película,
e incluso se sugirió que era el mismo Demonio.
Friedkin, viendo el estado
nervioso de su equipo, llegó a llamar a un reverendo llamado O’Malley
para que diera su bendición a todos los participantes de la película
cada día antes de empezar el rodaje.
Además de estos sucesos
que pusieron de los nervios al equipo durante el rodaje, cuando
se estrenó la película hubo más casos que crearon
la leyenda negra de “El exorcista”... Se creyó que estaba
maldita.
Al estrenarse, se cuenta
que ponían unidades móviles UVI en las puertas de los cines
porque había quien no resistía el terror, algunas
personas sufrían terribles ataques de nervios, e incluso se cuenta
que una mujer sufrió un aborto.
La actriz Jack McGowran,
que interpretaba el personaje de Burke Dennings, falleció
días después de que se filmara su muerte en la película.
Tras la premiére de
la versión teatral de “El exorcista” en el Theatre Comedy de Londres,
la actriz que interpretaba el papel protagonista, Mary Ure, fallecía
en extrañas circunstancias en su habitación.
| Curiosidades.
Más datos de "El exorcista" |
Curiosidades:
~ Las escenas donde Linda
Blair se masturbaba con una cruz fueron dobladas por su doble de rodaje:
Eileen Dietz.
~ El vozarrón de la
niña cuando está poseída la puso Mercedes McCambridge,
pero demandó a la Warner Bros. por no ponerla en los títulos
de crédito. En las siguientes copias que se hicieron su nombre ya
aparecía porque ganó el pleito contra la Warner.
~
Del maquillaje se encargó Dick Smith, que aplicó entre ocho
y diez capas de latex encima del rostro de Linda Blair para simular cicatrices
y malformaciones, amén de colocarle una prótesis dental aparentemente
sucia. Encargó a su equipo que crearan lentillas de amarillas con
decoloraciones negras y azules, y otras totalmente blancas. También
encargó una cabeza robot (molde de Linda Blair) que serviría
para la escena en la que Regan gira la cabeza completamente. Pero lo más
comentado fue siempre el vómito que Regan expulsa por la boca: no
era otra cosa que puré de guisantes canalizado desde la parte trasera
de las orejas hasta su boca, oculto por el maquillaje, los tubos eran invisibles
a la cámara.
~ Debido a la dureza de las
imágenes, no se permitió que Linda Blair (la niña,
Regan) viera la película hasta su mayoría de edad.
~ Fue William Peter Blatty
quien sugirió el nombre de William Friedkin para la realización,
rechazando así nombres como Steven Spielberg o John Frankenheimer.
~ España censuró
partes de la cinta en su estreno, y aunque no fueron muy duros con la cinta,
sí trataron de suavizar escenas intercalando escenas sonoras para
que la atención no quedara sólo sobre la escena visual (ejemplo:
la masturbación de Regan con la cruz). Lo más fuerte quizás
es que hace unos años aún estaba prohibida la cinta en su
edición de vídeo en Gran Bretaña, Suecia y Finlandia.
~ Es una de las peliculas
más rentables del cine en cuanto a coste-recaudación.
~ Integristas católicos
calificaron la película de “sucia y blasfema”, pero los detractores
de la cinta, sin querer, le dieron más popularidad.
~ Ganó dos Oscar de
Hollywood (mejor guión adaptado y mejor sonido) pero además
estuvo nominada a ocho estatuillas más (película, director,
actriz, actor secundario, actriz secundaria, fotografía, decoración
y montaje), obtuvo cuatro Globos de Oro (mejor director, película,
sonido y actriz secundaria –Linda Blair).
~ Hasta el año 2.000
no pudimos ver la cinta completa. Friedkin nos dejó ver una de las
mejores escenas de la cinta: Regan, como una araña al revés,
bajando las escaleras, pero es una pena que no pusiera la escena de Regan
lamiendo el tobillo de uno de los invitados a su fiesta (memorable)
~ Se hizo una trilogía.
La segunda parte (El exorcista II: el hereje) pasó con más
pena que gloria. Aunque aparecían actores como Richard Burton, Max
Von Sydow, Louise Fletcher o Ned Beatty (y por supuesto, Linda Blair),
era una mala idea mal enfocada y de malos resultados dirigida por John
Boorman. La tercera parte (El exorcista III) la dirigió el propio
escritor, William Peter Blatty en 1990. En esta parte George C. Scott,
Ed Flanders, Brad Douriff y Jason Miller fueron los protagonistas. La idea
es mucho más buena que la de la segunda parte y está basada
en “Legión”, otra novela de Blatty.
Enlaces interesantes
Entrevista
a William Peter Blatty en el Washington Post sobre “El exorcista”
Web
oficial de “El exorcista”
Vídeos
online de “El exorcista”
William
Friedkin
Comprar
en v.o. THE EXORCIST: 25 ANNIVERSARY
Comprar
en v.o. THE EXORCIST II: THE HERETIC
Comprar
en v.o. THE EXORCIST III
El
Exorcista en Cinefania (puedes dar tu opinión
de la película)
El
Exorcista II en Cinefania (puedes dar tu opinión de la película)
El
Exorcista III en Cinefania (puedes dar tu opinión de la película)
Nota: las imágenes
pertenecen a las productoras y se muestran aquí con fines informativos.
©
Ciberanika.com