EXPERIENCIAS PERSONALES DE TERROR EN LA CASA DE KRUELA
|
No se quería ir
| |
María (La Coruña. España)
|
Hola Kruela, y hola a todos. Me llamo María, y soy de La Coruña (España).
No soy buena escribiendo relatos, pero desde pequeña me han atraído las experiencias paranormales porque a mi alrededor han pasado unas cuantas cosas que me hacen pensar que verdaderamente existe algo más que el mundo "real" que todos conocemos. He leído algunas historias de la página web, y me gustaría contaros una cosa que me pasó hace años y que tiene que ver con la Ouija.
Yo nunca he querido "jugar" en serio a eso porque yo me lo creo y me da mucho miedo. Me lo creo porque he leído y escuchado contar muchas cosas, aunque yo nunca había visto nada con mis propios ojos. Pero una vez, estando yo en una residencia de estudiantes en Granada, tenía algunas compañeras de habitación que un buen día propusieron hacer una sesión de espiritismo con el típico vaso. Por supuesto, a mí me entró el pánico y dije que yo no, de modo que me fui al piso de arriba a la habitación de otras chicas a charlar mientras mis compañeras se quedaban en mi habitación haciendo su sesión.
Al cabo de unas dos o tres horas, mis compañeras subieron a donde yo estaba. Una de ellas llevaba el vaso en una mano.
Yo le pregunté en tono de risa que qué tal les había ido, a lo que ella respondió que bien... Quise sacarle más información, y al final me contó que habían contactado (supuestamente) con Juana de Arco. Yo seguía preguntando: "¿y qué tal? ¿qué os ha dicho? ¿cómo ha ido todo?", siempre con risas, como si la cosa no fuera en serio. Pero ella sí estaba muy seria.
Por fin, me dijo:
- En general, todo bien. Pero ahora tenemos un problema.
Yo le pregunté:
- ¿Qué problema?
Y ella me dijo:
- Que no se quiere ir.
Entonces me empecé a asustar y le pregunté:
- ¿Y cómo sabes que no se quiere ir? ¿cómo sabes que no se ha ido ya?.
A lo que mi compañera me dijo:
- Porque mira.
Puso el vaso sobre la mesa de la habitación en la que estábamos (que os recuerdo que no era la misma en que se había hecho la sesión), sin más letras ni nada, sólo el vaso. Lo puso boca abajo sobre la mesa.
Y nada más soltarlo de sus manos todas las que estábamos allí vimos cómo el vaso salió despedido deslizándose por la mesa a toda velocidad y a una fuerza increíble, como si lo hubieran lanzado con fuerza, hasta caer al suelo. Al caer no se rompió. Es imposible que esa chica pudiera empujarlo, la mesa era muy grande y nadie más lo tocó. ¿Entonces qué pasó?.
En mi dormitorio (donde se hizo la sesión) se oyeron ruídos extraños durante un par de noches o así. Luego desaparecieron y nunca más se supo. Aquello me dejó marcada. Si antes le tenía respeto a la Ouija, ahora ni os cuento.
Es la primera vez que hablo de esta historia. Pero quiero compartir mis experiencias con vosotros.
Gracias por todo. Un saludo y ¡felicidades por tu página!
|