EXPERIENCIAS PERSONALES DE TERROR EN LA CASA DE KRUELA
|
A escasos centímetros de mí
| |
Jesús (Caracas. Venezuela)
| Hola, mi nombre es Jesus y vivo en Caracas, Venezuela. La verdad, tengo varias experiencias fuera de lo común y no sé por cual empezar pues a pesar de las experiencias que me han ocurrido soy una persona normal.
Bueno, comienzo con un relato de ouija cuando tenía aproximadamente 15 años. Por mi curiosidad juvenil y parte por diversión me dio por jugar con ella y llevarla a casa de mis amigos una de esas noches en época de Semana Santa. Estuve en casa de unos amigos y luego de charlar un rato comenzamos a jugar con la tabla como siempre, pero esa vez las repuestas eran extrañas letras complejas sin explicación ni sentido, respuestas que no concordaban con mis preguntas.
Como joven inconsciente al fin comencé a burlarme de las respuestas y a reirme de ellas
. Bueno, después de un rato de burlas me fui a mi casa, guardé la tabla y sin más me puse a jugar cartas con mi familia y un primo que nos visitaba en esos días sin siquiera recordar la tabla.
Ya casi a media noche nos fuimos a dormir y al primo mío le tocó la cama contigua a la mía. Hasta ese momento todo estaba bien pero esa noche cuando estaba en lo más profundo del sueño sentí que me sacudían para que me levantara, y me decía "vamos primo, vamos a jugar cartas"; la verdad que tenía mucho sueño y le decía "está muy tarde, tengo sueño" sin abrir mis ojos, hasta escuchar que me sonaba las monedas dentro de su puño muy cerca de mis oidos... entonces abrí mis ojos para ver de frente, a escasos centímetros de mí, en lugar de la cara de mi primo una
cara oscura que en lugar de boca era un agujero de luz rojo sangre, al igual que sus ojos, y hacía una mueca como sonrisa
.
Entonces comencé a gritar con todas las fuerzas de mis pulmones, por supuesto cerrando los ojos del pánico, hasta que el cuarto se llenó con la llegada de mis hermanos mayores y mi madre pero sólo para conseguirme gritando en mi cama y a mi primo en la suya aún sorprendido por mis gritos y medio dormido. A esa noche siguieron otras aterradoras pero las contaré luego, según el interés que vea en cuanto a mis relatos ya que en muchas oportunidades se han burlado de mí o me han dicho que fue un sueño.
|